Espero les guste, Enjoy

, tube q cortar el texto por muy largo

, espero subir las demas partes
Martes 29 de Febrero del 2009:
Estoy tan feliz. Acabando llamar a mi madre de la escuela militar y le han confirmado que mi hermano David nos vendrá a visitar y los mas probable es que se quede un mes de vacaciones con nosotros. Hace mucho que no lo veo, debe estar muy cambiado, él siempre fue un chico desordenado y vividor, no me lo puedo imaginar recibiendo ordenes y levantándose a tempranas horas de la mañana, apenas recibía ordenes de mis padres, bueno algún día tendría que madurar. Llegara en la noche. No aguanto las ganas de verlo y preguntarle como le va en su nueva vida.
Martes 30 de Febrero – 1:30 AM
¡Dios Mío!, no se como explicar lo que siento en estos momentos. Es un sentimiento de decepción y tristeza, ¡no lo se!, pero no me gusta estar así.
Mi hermano llego a eso de las 9:30 de la noche. ¡Pero que cambiado y extraño esta! Su pelo, esos rulos dorados que le caían libremente hacia abajo desaparecieron por completo, ahora solo tenia el pelo como si lo hubiesen pintado con spray, muy corto. Los ojos verdes, que siempre estaban alegres y brillantes, ahora permanecían como dos piedras grises, sin brillo ni vida. No había ninguna expresión en su rostro, estaba duro, mas delgado y alto y por una extraña razón tenia un tes color gris que lo hacia parecer enfermo. Y si mis ojos no me jugaron una mala pasada, puedo estar seguro que su pupila permanecía mas dilatado de lo normal. Sus flacos brazos habían sido remplazados por unos músculos grandes y duros.
Mi madre se le lanzo encima, abrazándole y besándole como si fuera la última vez que lo viera en su vida. A lo que él solo se limito a darle un frío abrazo. ¡Dios mío!, el nunca haría eso, y yo creo que nadie que estuviera en un regimiento sin ver a su familia por un año abrazaría así a su madre. Y ¡aquellos ojos!, solo se movían de izquierda a derecha, sin vida ni brillo, como si buscaran algo que no pudiera encontrar. Mi padre le dio un apretón de manos y enseguida se le lanzo enzima con los ojos llenos de lagrimas, a lo que el solo se limito a abrazarle y darle unas palmaditas en la espalda, ¡pero era su rostro el que me preocupaba, no me gustaba la expresión que tenia!, expresión a nada.
- ¿hijo?, ¿no vas a saludar a tu hermano? – dijo mi madre con una nerviosa sonrisa y sobándose las manos en el mantel de cocina.
Yo no quería ir. Me daba algo de pavor, ese no era mi hermano, no era el David que compartía sus cosas conmigo o con el que escuchábamos música viendo revistas de autos y deportes. Lo habían cambiado. Sentía… sentía casi como si fuera un desconocido, como si un delincuente o un vecino recién llegado al vecindario hubiese ido a conocer sus nuevos vecinos. Me acerque de a poco con la mirada pegada en el suelo, no era capas de mirar aquellos fríos ojos de frente.
- Hola Cesar –
Y me tendió la mano. Sentí como se me erizaban los pelos de los brazos y se me ponía la piel de gallina. Su mano estaba fría como un metal, fría y dura como un metal.
En ese momento mi mente trato de advertirme que estaba enfrente de otra persona. El antiguo David se hubiese lanzado contra mi y me hubiese abrazado, pero ¡No!, este solo se digno a darme la mano mirándome con esos extraños y fríos ojos, y que ¡Dios me perdone! Por lo que vi, o creí ver, esos horribles ojos me miraban con deseo, como cuando los animales están frente a su presa dispuestos a atacar. Me extremesi.
- ¿quieres algo hijo? Ah!, pero que despistada y entupida soy, esta claro que necesitas agua, debió haber sido un viaje muy largo y agotador. –
Mi madre se fue a la cocina corriendo. El se sentó en el sofá y yo me senté con mi padre frente a él en el sofá mas grande. Miraba las cosas como si nunca las hubiese visto antes.
- Y bien… ¿Qué tal esta todo por concepción? – pregunto mi padre.
- Bien…
- Ejemm... bien iré haber a tu madre, quizás necesite ayuda en la cocina.
Lo odié. No me quería quedar solo con… con esta criatura. Trataba de mirar a otra parte con tal de no toparme con aquellos ojos, ¡pero era imposible!, ¡no apartaba los malditos ojos de mi!, ni siquiera pestañaba, tenia esa expresión de deseo en la cara. Rezaba para que mis padres llegaran pronto de la cocina.
La cena estuvo en silencio y tranquila. David se limitaba a decir ‘’No’’ y ‘’Si’’. No puedo creer que mis padres no se dieran cuneta del estado en el que se encontraba mi ‘’ hermano’’, lo atribuí a la emoción que sentía por tener a su hijo preferido en casa, porque aunque lo nieguen, David es su hijo preferido. Pidió permiso y se levanto de la mesa. Le quede mirando de espalda, ¡caminaba como un robot!, su cuerpo estaba completamente muerto. Sentí que subió y cerró la puerta de su habitación. Pude respirar en paz por un momento.
- mamá, termine, ¿puedo ir al baño? –
- Claro, ve…
Me levante y me fui al baño. David había dejado su bolso en el baño, seguramente lo había olvidado cuando paso al baño. Tenia ganas de abrirlo, me comían las manos, era como un impulso, no me podía controlar. Me agache y abrí con suavidad el bolso. Había ropa, desodorantes, ropa interior y en el momento que empecé a tocar algo que me pareció extraño, la puerta se abrió de golpe dejándome sin respiración. ¡Era él!, no se como pero se dio cuneta. Me miraba con esa expresión en la cara, me levante de a poco y comencé a explicarle todo…
- Da… yo… yo… solo… -
No podía articular ninguna palabra coherente, a lo que solo se limito a tomar su bolso y volver a su habitación. Lo sentí subir la escalera y cerrar la puerta. Pude volver a respirar.
No se me puede meter en la cabeza lo que esta sucediendo. Ahora seguramente esta durmiendo en su habitación, no eh sentido ningún ruido, tengo miedo de dormir, tengo la certeza de que estoy en peligro… espero no sea así…
Martes 30 de febrero – 3:00 AM.
Me desperté de golpe, algo golpea la pared en el lado que esta la habitación de mi hermano. Encendí la luz para ver mejor, no vi nada extraño, pero los golpes seguían… cada vez más fuerte. Intentare olvidarlo y volver a dormir.
Martes 30 de febrero – 4:13 AM.
¡Dios mío!, esta golpeando la puerta, hace como media hora. Por lo menos ahora habla un poco, me ah pedido que le abra la puerta, que quiere conversar conmigo, de hombre a hombre, no me gusta el tono que tiene, me recuerda a mi padre cuando se enoja conmigo. ¡Dios me ayude si quiero salir con vida!
Martes 30 de febrero – 11:21 AM.
Estoy encerrado en el sótano de mi casa. No quiero salir. El horror se a desatado, no se que sucede, tengo miedo, quiero salir de aquí, pero si salgo… me pillara…
Anoche comenzó a golpear la puerta de mi habitación diciendo que quería hablar conmigo de hombre a hombre. No tuve más opción que abrirle, supuse que estaba bromeando y que solo quería jugar como lo hacíamos antes, pero no… esta vez el juego fue mas allá.
- Hola – me dijo con una fría sonrisa en la casa. Vestía un pijama de mangas cortas y short. Se le veían los grandes músculos y la verdad es que no me hubiese gustado estar en el lugar de alguien que se paliara con él.
- Que… ¿Qué quieres?
- Tranquilo… solo quiero conversar con ticcgo.
Mejor se hubiese quedado callado siempre, al decir la palabra Con tigo, salio algo como con ‘’ticcgo’’ y en el momento que lo izo movió su cabeza hacia izquierda como un terrible y grotesco tic nervioso.
- ya… ya es tarde… debes de estar cansado, yo igual así que… -
El maldito me agarro del cuello y me arrastro hasta la pared dejando encerrada con llave la puerta. Su cara estaba tan cerca de la mía que podía percibir su aliento, aliento a muerte y alcantarillado, fuera lo que fuera esa criatura, la quería lejos de mí.
Comentarios