¡Bienvenido/a!

Pareces nuevo por aquí. Si quieres participar, ¡pulsa uno de estos botones!

Habla ahora

ValeVale Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
editado diciembre 2010 en Romántica
Habla ahora
Estoy en el asiento de atrás viendo como llueve, advirtiendo como los árboles pasan por delante de mi, como si los q se estuvieran moviendo fueran ellos. Así como cada instante de la vida pasando delante de mi, rápido, sin poder yo hacer nada, solo mirar. O cerrar mis ojos y dejarme llevar confiándole al chofer del auto mi destino, confiándole a la vida el futuro.

Es de noche y sigue lloviendo, ya me acostumbre a la lluvia, el auto para y las luces se apagan. Mi ventanilla está llena de gotitas no veo nada, nada salvo…
Una fiesta, una gran fiesta de casamiento, a la cual por supuesto no estoy invitada. Pero entonces, ¿qué hago ahí? ¿Porque recorrí tantos kilómetros bajo la lluvia?

Abro la puerta y bajo del auto, mi suerte ya esta echada, a enfrentarme con el destino, llegó la hora.

Mi chofer abre el paraguas y me cubre, con su mejor cara de preocupación me mira a los ojos y me pregunta si estoy segura, yo afirmo con la cabeza, extremadamente decidida a hacerlo. Él cierra el paraguas lo tira a un lado y me mira, luego me abraza deseándome las mejores de las suertes. Ahora me toca a mí, estoy sola en esto.

Me suelta y por ultima vez me desea suerte, regresa al auto a seguir con su camino, ya sin su paraguas.

Lo miro marcharse, doy media vuelta y cierro los ojos dando un gran y necesario suspiro. Comienzo a caminar hacia la entrada de esa gran mansión.

Estoy adentro, perdida en otro mundo, un mundo que no entiendo. Me dejo llevar por la gente y encuentro el lugar, la fiesta está a la mitad. Todos festejan y bailan en la pista, las luces me engañan, no lo encuentro, hay mucha gente.

Decido salir un momento, no estoy lista para esto. Encuentro el patio y un sendero de piedra me dirige hacia la fuente. Hermosa e iluminada en la noche por una hilera de lucecitas, el agua en ella fluye y su sonido me relaja.

Me siento en el borde, sujetando mi cabeza con las manos y el cabello me cubre el rostro, cierro los ojos y solo el agua me guía ahora.

Me lleva a ese día, día en que como hoy la lluvia tomó protagonismo. Recuerdo ese dolor, lo recuerdo bien. Veo sus ojos tristes diciendo adiós, recuerdo mi brazo extendido hacia el, como si con este yo pudiera llegar a traerlo de vuelta hacia mí.

En ese momento me percato de que no estoy sola, hay alguien al otro lado de la fuente caminando hacia mí. Levanto mi cabeza despacio, advierto un par de elegantes zapatos, un traje, y un rostro.

Me paralizo, no tengo voz, no comprendo. Las lágrimas comienzan a brotar de mí…

Él aun mas confundido de lo que yo estoy, no puede dejar de mirarme.

Comentarios

  • amparo bonillaamparo bonilla Bibliotecari@
    editado diciembre 2010
    me gusta, hay continuación?
  • ValeVale Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado diciembre 2010
    me alegro muchisimo!! la verdad es que tengo ganas de continuarla pero todavía nose como seguir la historia :S
  • amparo bonillaamparo bonilla Bibliotecari@
    editado diciembre 2010
    seguro que podrás, ya empezastes, es seguir el hilo, creo, la verdad no tengo ni idea de escribir, pero esta muy bien para mi gusto, ójala le encuentres el modo se seguir, estaré pendiente, saludos.
  • ZaRkOZaRkO Pedro Abad s.XII
    editado diciembre 2010
    Este relato NECESITA una continuación. Por el bien de los que lo hemos leído jaja
  • ValeVale Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado diciembre 2010
    jajaja prometo contunuarla, solo necesito un poco de inspiracion y alguito de tiempo :)
Accede o Regístrate para comentar.


Para entrar en contacto con nosotros escríbenos a informa (arroba) forodeliteratura.com