Esperarte
en la confusión del mundo
que se desfoga
como canal de aguas negras,
en la disyuntiva de tu espalda
blanca y generosa,
insolente
en las mañanas practicantes
de sexo.
La confección inaudita de tu ego
trastienda de mi más baja estima
enclaustra
los pliegues de un agosto
que pretende inmolarse
y contribuye en su improperio,
inanidad.
Esperarte,
en la puerilidad de los daños trasiegos,
inauditos,
apersonados en otros
que mucho se te parecen.
La colonización de tu cuerpo
como ajeno reclamo
disputa amerita
entre mi agnóstico credo
y mi psique..
Conjeturas, estas, de un alma etílica.
Adagios infieles
aguardan destino
bajo tu sombra lóbrega,
vientre de buitres.
Esperarte
es como darte a luz.
Comentarios
El trabajo es magnífico, gota a gota; muy humano y además, con pinceladas de erotismo e intelectualidad.
Clava sutiles puñales...
Muy buena poesía, estimada...