Dormitas desde el fondo de la amnesia
según el cielo te vigile. Es una
cóncava gruta ese lejano cielo
que tu memoria esboza. Esa memoria
te trae un cuerpo inerte que persuade
para hallar paz después de tantos sismos,
vienen penumbras, paradojas íntimas,
hacedores del caos centinelas,
escuchas entre pausas una idea,
escuchas entre pausas lo que nadie,
presientes nuevos sueños resollando:
son latidos ocultos, los latidos
en que deriva tu alma cuando brilla.
Comentarios
Me entusiasmó, es aparentemente sencillo (tratrándose de tí, digo) pero muy, muy hondo e inspirado.
Gracias por compartirlo!