Amad al silencio del lúgubre valle,
soñad con los besos de nubes plateadas,
oh amor, que me envías señales de blancas
caricias, presagios de negras señales.
Realizas un viaje a un reino de luces,
vergel del deseo, de un lúbrico abrazo...
Oh amor, en un dulce y rápido rapto
de blanca neurosis mi ninfa te supe.
Amad a la blanca delicia del cielo,
amad a la negra pasión de Ananké;
cantando a un albatros soñó Baudelaire,
bebiendo de tu alma brilló tu misterio.
Descansa mi vida, descúbrete musa,
temblando de éxtasis, quisiera ceñirme
al son de tu música, de allegros sensibles,
descansa mi vida, al son de la luna.
Eterno es el tiempo del sol en tus ojos,
de agua brahmánica se baña tu cuerpo...
Aceite esencial de místico oro
hidrata el contorno, de tu álgido sexo.
En hebras de antojos, en vagos efluvios,
aromas de azahar irradian tus labios.
Tu vientre sagrado, refugio de llantos,
mitiga tormentos y da bellos frutos.
Amad a la efigie del fértil cariño,
amad a la ondina, beldad silenciosa.
Descansa mi vida, que el sueño se asoma,
descansa mi vida, prepara tu nido.
Comentarios
Me quedé con las dos caras del amor, una feliz, radiante, y la otra oscura. Y más adelante empezó a sonarme a un amor idealizado, tal vez también otro real y más cercano, por momentos, que imagino como la misma en su faceta humana y de musa... Pero de fondo se me escapa algo, un pelín de amargura o de melancolía que no acabo de ubicar. Creo...
Negro veo en la primera estrofa, cuando dices: ""Oh, amor, que me envías señales de blancas/ caricias, presagios de negras señales"., como si el amado presintiera un riesgo, una zona de sombra.
Pero en las siguientes estrofas domina el blanco: idealización de la musa, y declaraciones de amor. Tal vez la sombra sea ese nostálgico deseo que palpita entre algunos versos.Un deseo de un amor sublime que sabes que no existe, aunque se anhele.
Como suele ocurrir, me ha gustado el tema y el lenguaje.Pones mucho sentimiento en lo que escribes.
Un abrazo policromo.