Recuerdo
los prolegómenos de algún ensayo,
melancolías cristalizadas,
tentativas de hacer líricos tótems,
recónditos defectos de una Lira,
paralogismos acerca de la perfección.
Recuerdo
su inminente deseo de ser madre,
sapiencias condensadas en un tanka o un soneto,
mi alojamiento insomne en el útero de Sylvia Plath,
una corriente de erotismo tántrico,
el rostro bucólico de Juana de América.
Recuerdo
una muralla construida con híbridos delirios,
algún refrán solemne del Talmud,
un corazón decepcionado,
su carne separada de la mía por un fusuma oscuro.
Recuerdo
que soy una incompleta biografía.
Comentarios
Sin palabras. Bravo !!!!
Por aquí regaláis momentos memorables.
Paraclixis,muy diferente a otros tuyos, me gusta también este poema, en el que buscas la complicación con gracia.
Mi gusto personal, es de poemas más sencillos.Amo la desnudez de los versos, pero, a veces también, como en este caso, sus vestiduras.
Saludos amistosos.
Creo que di a entender algo que no era, y para una vez que no se me hace extraño un poema tuyo (corrijo, habrá más veces), no quisiera dejarlo así. Ningún pero, me encantó, es denso y expresivo, pero también es claro (salvo el "fusuma", habrá que consultar). Además siempre me da la sensación de que esa alineación a la derecha trabaja buscando un efecto "espejo", lo que me parece genial.
Lo único que resulta extraño es cómo una pequeña combinación de palabras adquiere esa capacidad de aglutinar tanto y se prende en la memoria. Y esos dos versos, además de la guinda, son una joya.
Jaja! Edito: Consultado. Bonito, lo del fusuma.
Saludos!