Te ocultas en tus castos vericuetos
plañendo ante un espeso claroscuro;
tu espíritu irisado de oro puro
preserva sus rosarios y amuletos.
Culminas tus rituales incompletos,
bruñendo tu decoro de conjuro
para alcanzar los místicos secretos
del Jordán en su cauce más seguro.
Tú, portadora de misericordia
que duermes en crepúsculos de hielo:
refléjase en tus ojos la concordia
de los instintos con el alto Cielo;
tu sensibilidad jamás se incordia,
pues vistes de divino terciopelo.
Comentarios
Saludos.
Lo que es cierto es que es música, suena a música, pero no capto el contenido del mensaje, lo que has querido expresar. (Quizás hayas querido ser críptico a propósito).
Un saludo
Hermoso homenaje.
Un abrazo, amigo.
Aunque pueda poseer tormentos internos y su grado de sensibilidad ese padecer determine, al final se funde conociéndose asimisma, templando todo atisbo de melancolía.
Es muy subjetivo sí, y ahora que lo releo, suena musicalmente abstracto, como varias de mis creaciones. Siento los incordios, y, muchas gracias ante todo.