Antes de mostrar esto debo decir dos cosas; La primeraaún no lo termino pero ya está la primera parte

la segunda acepto cualquier tipo de críticas constructivas, este fue uno de mis primeros escritos pero donde lo puse nadie opinó u.uU y espero que aquí no pase lo mismo. Les confieso que sus opiniones me mantienen un poco nerviosa

Bueno les dejo mi escrito, si desean que lo continue me avisan para retomarlo :cool::
Prefacio
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"Siempre han dicho que la vida es efímera,
que se escapa de las manos,
que cada segundo es un paso seguro hacia la muerte,
pero ¿Siempre es así?
Quizá, la muerte sea el lugar más seguro,
o simplemente un verdadero infierno.
La gente le teme,
la gente la desea....
Uno siempre quiere algo que no puede obtener.
Uno es masoquista, mezquino, idiota..."
¿Por qué uno no es feliz con lo que tiene? ¿Por qué la vida es injusta? ¿Por qué no simplemente "cerrar los ojos y pensar que ningún problema es real? ¿Cuál es el mayor problema? La respuesta es una: El Amor. El amor, el que hace que la vida sea totalmente hermosa o injusta, el que puede ser completamente errado o completamente acertado, la antítesis es la mejor palabra para describirlo, uno ama a quien no debe, uno sufre por ello y lo peor es que a uno le gusta esa clase de sufrimiento por alguna extraña razón. Romeo y Julieta es un ejemplo, un amor correspondido pero los factores externos hacían su vida un infierno, lo mejor para ellos fue la muerte. La muerte fue quien acabo con su sufrimiento, pero en vida ¿Por qué no se separaron? ¿Por qué no intentaron amar a sus respectivas parejas? ¿Por qué Romeo no se quedó con Rosalía y Julieta con Paris? Ambos escogieron su destino, ambos decidieron estar juntos pese a las dificultades....
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Primera parte. Conocimientos.
Una silueta en la oscuridad de la noche se hacía presente en las oscuras calles de Londres, corría el año 1625, corría huyendo. La silueta era la de un joven delgado y alto, la leve luz de los faros hacia que se notara la blanca piel, corría de manera agitada, intentando no ver hacia atrás, intentando no ver a quienes le perseguían, siguió corriendo por los callejones, buscando refugio en alguna casa, tocaba desesperadamente las puertas, nadie abría. Siguió corriendo hacia la última casa que había: una gran mansión, ocupaba toda la cuadra, tocó de forma desesperada la gran puerta, una luz se encendió en el tercer piso, una cabeza se asomó por la ventana, se sintieron pasos apurados bajar las escaleras, él joven de 16 años observaba a su alrededor, complacido de haber perdido a sus perseguidores se recargó en la pared de piedra y esperó que abrieran.
- Pero ¿Quién puede ser a estas horas de las madrugadas?- Dijo la voz de una mujer alarmada, preocupada al ver la hora- ¡Santo Dios! Son la una de la madrugada... Señorita, no abra, puede ser un ladrón.
- No se preocupe, madame, es un chico, lo vi por mi ventana, parece estar necesitado.- Murmuró la chica de cabellos rojizos, abriendo la puerta, dirigiendo una mirada crítica a su alrededor, la mirada se perdió al ver al sudoroso chico con traje negro, si su padre estuviese allí no le permitiría el invitar a un extraño a su hogar menos a alguien de dudosa procedencia.- ¿Se encuentra bien, joven?- Preguntó con voz melodiosa dándole la mano para que el chico de cabello rubio se parada, él la miró extrañado, limpió su sucia mano en el traje que se mantenía indecente y un poco roto al haber caído varias veces en la persecución.
Él chico asintió tiritante, nervioso, encogiéndose de hombros apenado por que una dama le tratara así, después de un minuto de silencio y meditación el tomó la mano de la chica, el primer contacto de ambos, ella se perdió en sus ojos color miel y él en sus penetrantes ojos verdes esmeralda. La mujer que la acompañaba golpeó ligeramente el hombro de la muchacha de 16 años, para que reaccionara, ella le miró fulminante saliendo de la ensoñación en la que se encontraba.
-Pase por favor.- Musitó la chica que se mantenía en una bata color rosa pálido haciéndole un ademán para entrar. Cuando el chico hizo caso dos jóvenes de mayor edad estaban allí en el vestíbulo, ambas de cabello castaño, una más claro que la otra, sus caras reflejaban una mescla de enojo y felicidad entre mescladas perfectamente examinando al invitado no deseado que llegaba a su hogar.
Ninguno de los presentes le conocía, ninguno le había visto jamás, pero por una extraña razón entre las hermanas y entre el rubio pasaba algo, era como si se conocieran más de lo que pensaban, como si hubiera algo oculto…
-Nuestro padre te matará mañana cuando llegue si ve a… Este joven aquí- Fue la frase que rompió el silencio, la chica que estaba sentada en uno de los costosos sillones se había puesto de pie y se dirigía a la escalera para irse a dormir después de tal alboroto, la otra chica asintió y la acompaño. La menor cerró su puño con fuerza y vio como sus hermanas desaparecían pero antes escucho la voz de la mayor- Giselle, dirija al joven a la habitación de los empleados, la única que sobra.
-No, Giselle yo lo haré, usted vaya a dormir…- Ordenó la ojiverde haciéndole señas al chico para que la acompañara a uno de los pasillos para dirigirlo a su nueva estancia. La luz de las velas alumbraban de forma tenue. La chica avistó una sonrisa triste en el rubio.
-Gracias….- Fueron las únicas palabras que dijo al llegar a la pieza, la chica se quedó junto a él, esperando que él dijera algo más, o por si necesitaba algo….
Comentarios
La historia va bien, propones una situación tensa en la que se quiere adivinar la trama pero no lo desvelas, lo cual está bien para enganchar al lector que, aunque sólo sea por curiosidad, seguirá leyendo para saber quién es ese muchacho.
Siempre desde mi punto de vista (por tanto, personal):
Creo que deberías haber definido un poco más a las hermanas, pues no ha quedado muy claro cómo son en profundidad, ni psíquica ni físicamente, aunque eso no está mal porque si no van a tener más participación en la historia no es grave (Quiero decir, si son personajes muy secundarios. Si los fueras a utilizar más, pues podrías poner algo como <<Sus portes eran elegantes, refinados; vestían como la típica doncella adinerada de aquella época, etc.). No es estrictamente necesario cambiar eso, que de hecho, queda bien como está.
La sucesión de los hechos es un poquito confusa, (Si estás muy atento se puede seguir el hilo, pero me he distraído un momento por el gato y me lo he tenido que volver a leer) por ello te recomiendo que marques un poco más el cambio de escenario, personaje, actos... Con puntos aparte, y explicando un poco más detalladamente cada suceso.
(Te pongo el ejemplo): <<...complacido de haber perdido a sus perseguidores se recargó en la pared de piedra y esperó que abrieran.
- Pero ¿Quién puede ser a estas horas de las madrugadas?- Dijo la voz de una mujer alarmada, preocupada al ver la hora- ¡Santo Dios! Son la una de la madrugada... Señorita, no abra, puede ser un ladrón.
- No se preocupe, madame, es un chico, lo vi por mi ventana, parece estar necesitado.- Murmuró la chica...>>
Yo hubiera intercalado en el diálogo unos detalles más, quiero decir, cuando dice <<Señorita, no abra, puede ser un ladrón>> se entiende más o menos (Se da por hecho) que hay una chica joven que va a abrir la puerta. ¿Qué relación tiene con esa señora? Pues también podemos adivinar que seguramente sea la criada o la tía o quien sea, pero la madre desde luego que no. Has hecho muy bien en poner <<madame>>.
Después, parece que los padres, o en este caso, el padre en concreto está ausente hasta el día siguiente, por lo que nos ha dicho una de las hermanas (Ahí, yo hubiera definido Cuál de las dos). Y cuando dice Giselle, al principio creía que era la chica de los ojos verdes.
Siento ser tan exhaustiva, espero que no se te haga demasiado largo. Ahora daré mi opinión global al texto: Es intrigante, me gusta tu manera de escribir y me gustaría mucho que la potenciaras, porque con ese talento y esa imaginación puedes llegar lejos, pero hay que pulirlos, porque aunque se nace con ellos hay que aprender a utilizarlos. Te hablo de igual a igual, pues yo misma me considero inexperimentada, me queda muchísimo por aprender y mis relatos todavía son muy cutres como para seguir adelante. Tú, sin embargo, eres capaz de darle acción y dinámica a tus personajes, cosa que a mí me cuesta mucho. Tenemos justo lo que le falta a la otra: Mientras que tú le das mucha acción y te faltan algunos detalles, a mí me gusta parar a describir concienzudamente cada objeto, cada gesto, sin darle el dinamismo necesario para que la gente se quede con la intriga.
Ya se acaba , no te preocupes.
La conclusión es esta:
¡Sigue así!
Y no te tomes mis comentarios a mal; los hago, precisamente, porque quiero ayudarte a mejorar. ¡Xao!
Guillermo Gb: muchas gracias y sí, tienes razón debo desenvolver más la trama, las acciones y los personajes.
Texas: Con lo de mezclar tienes razón, un pequeño error al escribirlo y por no releerlo se pasó. Con respecto a lo demás, eso sí creo que debe que ver con las expreciones de cada país.
Barton: Gracias, no te preocupes, sé que esto es para mejorar, como dicen: " De los errores se aprende". Gracias por decir que tengo talento pero sólo me falta el perfeccionamiento de éste. Con respecto a la descripción si, me cuesta describir
José Velasco: Sí, tienes razón en la falta de vocabulario, debo mejorar ese aspecto e incluir más descripción para la próxima vez y empezar a leer más textos de la época para integrarme en el tiempo y espacio en el que se desarrolla mi escrito.
Muchas gracias por las críticas, las que me han ayudado bastante, y puedo concluir que: Tengo cierto talento pero me falta desarrollarlo más.
Reitero mis agradecimientos
Una cosa que hago yo para evitar repetir palabras es... bueno, dos cosas que hago yo para evitar repetir palabras son: escribir con un diccionario de sinónimos al lado (en internet también hay), y releer y releer como si el texto no fuese mío -incluso leerlo en voz alta- para revisar la posible repetición de palabras y frases que no quedan tan bien al leerlas como al escribirlas. Espero que esto te ayude.