Escribo desde el corazón y los recuerdos, desde algún ya simple y conocido dolor y las entrañas, que se me agarran a las entrañas y no me sueltan ni un momento el alma. Desde el no señor y no señora por sistema, desde que recuerdo y tengo muy buena memoria. Ya con seis añitos mis padres fueron avisados por atreverme a escribir al entonces Ministro de Educación del gobierno fascista y dictatorial que nos gobernaba, contándole que en el cole no teníamos ni lavabos limpios, ni a veces puertas para impartir las clases con la atención y la concentración necesarias, ni a veces profesores y mucho menos un balón. Pero yo no levantaba el brazo como un nazi ni rezaba el padre nuestro de todos los días al que todavía nos obligaban. Y claro fuimos o quisieron que fuéramos hijos del plan Marshall y nos llevaban tetrabrik piramidal de leche y queso en porciones por si nos faltaba en casa. Pero claro cómo iban a expulsar al niño que se ocupaba de enseñar las cuatro reglas y las primeras palabritas a tantos niños de suburbio y mal nutridos que el sistema social y educativo no podía atender. Así que me dejaron hacer de las mías, escribir, leer, enseñar a escribir y a leer, jugar al fútbol y al ajedrez y mirar a las niñas y a los perros. Un buen día, eran sobre las tres y media de la tarde, llamaron a la puerta de nuestra casa, eran dos de mis profesores, don Germán y don Julián, mi hermano se acordará muy bien de ellos: el niño debía ir al colegio inmediatamente, había venido el ministro y quería jugar al ajedrez con algún niño y claro no tenían otro al que presentarle, tenía yo creo recordar unos siete años. Mi padre que estaba en gayumbos, en calzoncillos más bien, les dijo, miren señores, estamos comiendo, el niño también come y hoy libro yo, y el niño grande libra que tuvo que ponerse a trabajar ya muy temprano; así que se acabaron los circos y que se vayan a otro sitio los ministros y los concejales. ¡Como quise yo a mi padre entonces, y a mi hermano y a mi madre! Se acabaron los recitales, yo era un niño más, por qué sólo mi padre y mi familia se habían dado cuenta. Qué mundo este de arrabales, el caso es que crecí deprisa y un poquito resabiado, vestidito para la ocasión de pantalones cortos y la lengua y el verbo más bien fáciles. Todavía me encuentro por el barrio a algún amigo de aquellos entonces, todavía me saludan y me abrazan y me presentan a sus niños y mujeres. Y de paso que resabiado tambien un poco sobrador que luego me diría alguna argentina, y un poquito exagerado al platicar alguna mexicana, y un poquito meu amor alguna brasileña guapa ; y un poquito “quillo lo tuyo no es normal” alguna gaditana; pero aquí seguimos escribiendo y cantándole a la vida, pese a todo y pese a todas, pese a la mismísima vida, con la misma ilusión que siempre, si ésa, la que se lleva en los genes y los genitales, con la misma altanería del que se sabe a salvo de chantajes y prebendas, con el corazón y con el alma, y el alma a veces duele, el corazón te mata, pero estoy abonado al sufrimiento y mis dedos me llevan en volandas, cuando escribo, cuando amo, cuando toco la guitarra. Me apunto a la emoción literaria, no a su fría ortodoxia también discutiblemente literaria, pero algo sé de los críticos y crípticos, de los ínclitos poetas de un ridículo alambre que me paso por los guevos, los de la creación y los sentidos, ni harto de pan ni de vino, que diría mi padre!! Desdeño las romanzas de los tenores huecos, ya conocéis mi torpe aliño indumentario!!
Y como ya gano concursos y hasta me lee quien no lee a nadie, no pienso callarme, que escribir alegra el alma el espíritu y sí, soy orgulloso, un poco sobrador, y muy sensible: a los silencios, a los insultos, a las veladas ofensas, a las envidias; y sobre todo a la falta de vida, que respiran algunas palabras, encorsetadas per sé en la resignación que las alumbra, las acoge y las inspira. A mi me dieron a elegir, y fue mi hermano, o vives o escribes, tuve esa suerte, y elegí vivir, ahora también escribo, me ha costado años entender que escribir es vida y no sólo una forma de refugiarse de la vida y de la gente, de no mirar de frente a lo que tenemos tan delante. Sean felices y escriban, pero no se olviden de vivir, que la vida es en sí misma lo único que siempre tenemos delante!!
Besos y abrazos Dorchy
Dedicado a mi querido hermano, él sabe bien de qué estamos intentando hablar durante tanto tiempo:
A mi madre, que también supo cantar, casi tanto como callar:
A mi padre, in memoriam!!
P.S. Por qué les da tanto miedo hablar de la familia, de los amigos, de los amores, amorcitos y amorzuelos, de las cosas de la vida, de la puta vida, acaso vamos a hacer del arte de escribir de la literatura, una suerte de capotazo dado al aire, una suerte de fútil emoción y simple cuando no chabacano alarde? Con todo respeto!!
me has arrancado una sonrisa con tus palabras,como diría mi madre...benditas sean tus manos que escriben,bendita tu mente que piensa,como bendito tu corazón que siente lo que argumentas....gracias
Lo primero: ¡Qué trabajador eres! He visto tu perfil en el que coincidimos en gustos y aficiones ( que no aflicciones) y el gran volumen de textos, la calidad de alguno de los que he leído, la frescura y originiladad, rompiendo todas las reglas posibles. Esto sólo lo puede hacer quien antes ha escrito y escrito y escrito y vivido y escrito y vivido como al parecer lo haces. Pues por aquí estamos compañero, contenta de compartir espacio y pluma con alguien como tú.
Comienzo por el magnífico final Desdeño las romanzas de los tenores huecos, ya conocéis mi torpe aliño indumentario…y añado “el coro de los grillos que cantan a la luna” Señor, déjeme decirle que si hay algo que me emociona es que se escriba con el hígado, y con sudor y sangre, y pueblo, y calle, y es lo que hay. Eso es lo que usted ha hecho. No es un globo henchido de aire. Fíjate que hasta la palabra alma tan denostada, mal traída y llevada, paseada de boca, abusada de romanticismo lacio….hasta la palabra alma rima con cebolla, elixir de barrio. Si, ya sé que tiene mala rima la cebolla. Sonrío. Tú también, ya lo sé. Saludos a D. Germán y D. Julián, que ayudaron a formarse al niño contestario de voy a escribir una carta que te vas a enterar y de pantalón corto de ocasiones, partidas de futbol y ajedrez, mirador de perros y niñas, en el mismo orden. También me apunto a la emoción literaria y reniego de la fría ortodoxia, pero sobre todo agradezco éste escrito tuyo que ni te imaginas lo que me ha gustado, o puede que si.
Comentarios
A mi me dieron a elegir, y fue mi hermano, o vives o escribes, tuve esa suerte, y elegí vivir, ahora también escribo, me ha costado años entender que escribir es vida y no sólo una forma de refugiarse de la vida y de la gente, de no mirar de frente a lo que tenemos tan delante.
Sean felices y escriban, pero no se olviden de vivir, que la vida es en sí misma lo único que siempre tenemos delante!!
Besos y abrazos
Dorchy
Dedicado a mi querido hermano, él sabe bien de qué estamos intentando hablar durante tanto tiempo:
A mi madre, que también supo cantar, casi tanto como callar:
A mi padre, in memoriam!!
P.S. Por qué les da tanto miedo hablar de la familia, de los amigos, de los amores, amorcitos y amorzuelos, de las cosas de la vida, de la puta vida, acaso vamos a hacer del arte de escribir de la literatura, una suerte de capotazo dado al aire, una suerte de fútil emoción y simple cuando no chabacano alarde?
Con todo respeto!!
Un abrazo,
Max
Pues claro Dorchy,claro que si, claro.
Lo primero: ¡Qué trabajador eres! He visto tu perfil en el que coincidimos en gustos y aficiones ( que no aflicciones) y el gran volumen de textos, la calidad de alguno de los que he leído, la frescura y originiladad, rompiendo todas las reglas posibles. Esto sólo lo puede hacer quien antes ha escrito y escrito y escrito y vivido y escrito y vivido como al parecer lo haces.
Pues por aquí estamos compañero, contenta de compartir espacio y pluma con alguien como tú.
Un abrazo.
Comienzo por el magnífico final
Desdeño las romanzas de los tenores huecos, ya conocéis mi torpe aliño indumentario…y añado “el coro de los grillos que cantan a la luna”
Señor, déjeme decirle que si hay algo que me emociona es que se escriba con el hígado, y con sudor y sangre, y pueblo, y calle, y es lo que hay. Eso es lo que usted ha hecho. No es un globo henchido de aire. Fíjate que hasta la palabra alma tan denostada, mal traída y llevada, paseada de boca, abusada de romanticismo lacio….hasta la palabra alma rima con cebolla, elixir de barrio. Si, ya sé que tiene mala rima la cebolla. Sonrío. Tú también, ya lo sé.
Saludos a D. Germán y D. Julián, que ayudaron a formarse al niño contestario de voy a escribir una carta que te vas a enterar y de pantalón corto de ocasiones, partidas de futbol y ajedrez, mirador de perros y niñas, en el mismo orden.
También me apunto a la emoción literaria y reniego de la fría ortodoxia, pero sobre todo agradezco éste escrito tuyo que ni te imaginas lo que me ha gustado, o puede que si.