¡Bienvenido/a!

Pareces nuevo por aquí. Si quieres participar, ¡pulsa uno de estos botones!

Custodiados bajo la luna

lady_yunalady_yuna Pedro Abad s.XII
editado septiembre 2009 en Romántica
Hola, por fin me he decidido a escribir un relato para exponerlo por aquí. Por supuesto agradeceré cualquier critica constructiva. Es muy importante para mí, conocer sus opiniones para tomar conciencia de mis errores, muchas gracias.

Sería incapaz de expresar con palabras lo qué siento. Sólo sé que, camino pérdida y solitaria, vagando por un estrecho camino oscuro y siniestro. Mi cuerpo tiembla horrorizado invadido por un extraño sentimiento de desolación. Mi mente y mi alma se hallan más conectadas que nunca, pues, ambas anhelan una misma cosa… recuperar la paz en el suave y dulce calor de tus labios. Desgraciadamente, ello no volverá a suceder jamás. En mi interior, escucho tu nombre, lo susurro una y otra vez, casi queriendo que aparezcas frente a mí, como si todo hubiera sido un sueño.

El viento sopló con fuerza, cómo manifestándose ante mí, compartiendo mi furia y mi agonía. Mis largos cabellos violáceos se agitaron con él envolviéndose en el aire. Mis pies desnudos se humedecieron en la fría arena y fueron caminando lentamente hasta llegar a la orilla. En ese instante, reaccioné, casi sin darme cuenta llegué a aquél hermoso lugar dónde ambos compartimos momentos, que jamás olvidaré. De mi mirada exhausta brotaron dos súbitas lágrimas. De pronto, mi mente comenzó a tomar conciencia de que eso era lo único que me quedaba de ti, tus recuerdos. Observé fijamente a la luna, buscando apaciguar mi alma. Sin embargo, era inevitable. El destino se había interpuesto ferozmente entre nosotros. No había vuelta atrás. Pues yo misma pude cerciorarme de ello. Estuve frente a ti y no correspondiste mi mirada, estabas frío, sin pulso y con la tez pálida. Fue en aquél preciso momento cuando, me invadió un llanto repentino e incontrolable… y me aferré a ti con fuerza, dejando caer mis fluidas lágrimas sobre ti. Me sentí sola, desorientada, conmovida por un profundo sentimiento de amor absoluto. Y ahí, en medio de mi desgracia, comprendí algo. Desde aquél día, quedaría marcada para siempre y asimismo condenada a sentirme incompleta para el resto de mis días pues… mi otra mitad yacía junto a mí. Porque no sólo tú desapareciste, sino porque en mi interior, algo también murió al mismo tiempo. Como mis ganas de luchar, mi ganas de reír… porque, si mi mundo eres tú, ¿Qué mundo siniestro y sin sentido me espera sin ti? ¿Quién podrá calmar mi alma? ¿Quién podrá guiar mis días, mi rumbo…? Si… eras tú mi dulce compañía, el que estaba siempre a mi lado, de forma altruista y desinteresada.

Busqué consuelo en el frío mar, nadando y nadando sin cesar. Sumergida en el agua, buceé con rostro abatido. De repente, cerré los ojos, e imaginé una y otra vez que nadabas junto a mí, nuestras manos se rozaron, nuestra mirada era intensa, profunda, desbordaba placidez y felicidad. Esbocé una inmensa sonrisa y sucumbí a la ternura de tus labios. Y de éste modo, nos besamos envueltos por un placer infinito. Lo sentí tan real, tan intenso, que de repente parpadeé y… observé asombrada que te tenía frente a mí. Me tomaste de los brazos y subimos juntos al exterior. Mi incesante deseo de estar a tu lado, hizo que te materializaras de repente. Y ahí, rodeados por el mar y custodiados por la luna, cumplimos nuestra promesa. Permanecer juntos para toda la eternidad.

Comentarios

Accede o Regístrate para comentar.


Para entrar en contacto con nosotros escríbenos a informa (arroba) forodeliteratura.com