(a Maria García, pensando en Antonio Machado, muerto)
"Volverán los lirios con la primavera."
Sí. Claro que volverán.
Ellos viven su mundo.
Pero no serán los lirios
de tú Collioure blanco;
no han florecido.
Ese capricho de las plantas;
ese morirse apenas
de tristezas, de hastío y de cansancio .
Te parecía dificil el no llegar a hacer ,
pie en el abismo del infierno,
cuando todo tu entorno se sumía ,
en una vil indignidad .
Suerte tuviste en el morirte a tiempo,
pienso que hoy no podría esperar.
No encontrando pistola,
soga si que habría
para la rama que hubiera verdecido
"con la lluvia de Abril y el sol de Mayo..." ;
y para tu garganta.
Amigo,
yo no quiero tus huesos de muerto
para azotar con ellos a los vivos.
Te digo:
las mozas sí que cantan todavía :
pasan los viernes por mi calle a medianoche
ebrias, drogadas, malfolladas ,
berreando canciones en inglés .
Pero las abuelas ya no cuentan cuentos,
cuentan las fuerzas que les quedan
para seguir de criadas de sus hijos,
hijos de lomo adoquinado,
hijos que ven la tierra tan abajo ,
que sólo la tocan en macetas
plantadas con geranios.
Los niños sí que lloran todavía,
pero ya no comen de la teta materna.
Las nuevas madres no dan leche,
y a sus ubres sólo las llaman pechos;
asunto del progreso en el lenguaje .
De encinas, pocas: las quemamos.
Ya no son ni retórica , pasto de llama ,
terreno yermo para el lujoso hogar
del nuevo español republicano,
viviendo de monárquico.
Nos quedan pocos potros copulantes .
Con suerte , de vez en cuando , en las llanuras ,
alguno puede verse con su largo falo
casi tocando el suelo, pero sin yegua al lado.
Queda "la mar, queda la nave hueca"
el viento se ha divorciado del molino,
pero, en verdad, sí queda
"la torre y su cigüeña" .
Seguimos escribiendo poesía ,
pero hemos olvidado
"la rima del agua con la sed ,
de la candela con el fuelle
y del rosario con la bruja"
Juntamos letras, así tal cual ,
más no rimamos ya
"jarras con la monedas":
Hemos dado nuestro pasito atrás ,
sólo rimamos lo de la lente con la gente,
y lo del veinte con el diente.
Nos hemos olvidado de "cántaros y fuente",
hemos llamado a las caderas culo ,
y los tobillos finos ya son cosas de viejas,
púrpura pigmentaria
en piernas magras, enjutas ;casi negras .
Las musas ya no se ríen de los críticos.
Se han recluido en el olimpo:
hacen punto de cruz para calcitas de sus nietas
2
LA TIERRA.
Dale la tierra
y con ella dale
dos padrenuestros y un fusil .
Pero dale la tierra.
Que él sepa la cosa que defiende,
que palpe el valor de su miedo,
que encuentre fuerzas
en la masa parduzca que pisa,
que sepa qué defiende,
que conozca
el precio de su muerte .
Y si así haces,
convertirá su sangre en la frontera,
que deslinde lo propio de lo siempre ajeno;
la libertad , de la opresión.
Pero si andas escaso de recursos,
si no te alcanza para todo,
dale sólo el fusil.
Los padrenuestros corren de mi cuenta.
3
VIENEN
8 de Marzo de 2008
(a todas las mujeres que lleven por nombre Clara,
y que en este día hayan perdido su puesto de trabajo)
Nadie puede evitar que se suiciden las ballenas .
Pesan mucho y vienen en manada .
Huyen del mar. Buscan la redención en lo emergido .
Y vienen a nosotros, a lo que vive en tierra ,
como una acusación, que nos asombra .
Aquí, en lo seco, los bichos somos inocentes .
Se han vuelto locas .
Y nosotros, los hechos
después que todo lo demás ya fuera hecho,
nosotros, el producto acabado,
la obra de arte de museo,
luchamos por volverlas al mar,
para que si han de morir,
que mueran en mojado .
Un día, en columna ,
caminaremos hacia el mar, y en la orilla
hallaremos tres filas de soldados,
que pararán nuestra locura ,
nuestra suicida obstinación .
Y no nos volverán acunados en brazos .
Sólo dispararán , nos matarán en tierra .
Y lo harán para hacer lo correcto.
Para que si hemos de morir,
lo hagamos en lo seco .
4
RESPUESTAS PARA MUERTOS
(a Pablo Neruda, muerto)
Todo se queda aquí .
Bueno...bien sé que hay otra historia,
pero hablando con Dios
las cosas se ven claras.
Lo dificil del caso
es que a Dios, raras veces
le queda tiempo libre
para aguantar monsergas.
En esta gran prisión envuelta en celofán ,
en la achatada bola ,
condenada a girar eternanmente,
presa de sí ,
carcelera de todo lo que encierra ,
viajera de todo los "años estelares"
de un pintoresco Pablo,
que no murió de asco,
porque el asombro le gano la mano.
Pablo,el chileno, se murió de asombro ,
cuando el asco tocaba al timbre de su puerta .
Él, tan suyo, demandando "cuchillos" y "rayos amarillos"
y le llegó el asombro.
Y el asombro le puso la cara para muertos,
regalo para idiotas.
Murió de haber nacido
y del ultraje: enfermedad añadida .
A los que le han querido,
apunten uno más:
yo soy su amigo.
A los que le han leído,
apunten uno menos:
me basta con haberle oído.
¡Y viva el resto!
Esa cosa pensada para humana y convertida
en ente vil que se despierta cada día,
con el único anhelo de que llegue la noche.
Pablo se lo pasó respuesta tras respuesta ,
y murió ahogado de preguntas .
Pero por ahí anda,
en esos ruidos del receptor de radio ,
que no sabemos traducir a lenguaje.
Por ahí anda
con su hablar de alma en pena ,
y su verso quebrado ,
su verso monocorde y único ,
desesperado verso
de nueva "canción desesperada".
Su verso repetido, incomprendido ,
inmerso en el ruido del confuso río
de los ruidos .
El verso de los muertos a los vivos ,
siempre el mismo:
¡Yo también estoy vivo!
Siempre como eptasílabo ,
siempre como sí mismo.
Noa consuelan la radios digitales:
no se les oye el ruido .
Podemos consolarnos:
ya tenemos la paz en un sentido .
Pero nos sobran puntos cardinales
para poder dormir tranquilos.
¿Dices que duermes bien, amigo?
Yo también tengo el sueño profundo,
sosegado, bien hecho.
Para ti podrá ser como una bendición,
para mí es un castigo.
Horas en las que olvido.
5
ASÍ
( a Antonio Machado, vivo)
Pedidme una canción
con letra de : "yo he visto un petirrojo
cantando, en una peña", pero...
que no me pida nadie que reniegue de mí.
Yo nunca sé cantar al árbol en el suelo .
No me pidáis que cante
que el árbol que está en pie ,
si está seco, está muerto .
Dadme la paz en el otoño ,
dadme calor para el invierno ,
dejad llegar la primavera ,
entonces yo diré si del árbol de pie
que os parece muerto , por viejo ,
por quemado, por sólamente seco ,
llegado Mayo, sin ningún aspaviento ,
sólo por cópula con su entrañable suelo ,
brota un verdor, que luego se hace hoja y luego rama .
Habría sido ,
sólo un árbol herido , profundamente herido ,
de pie , con sus siniestras ramas secas elevando
su vegetal denuncia al cielo.
Un árbol malherido en el otoño , padeciendo
el telúrico parto de la tierra
con un nuevo retoño .
No suele ser un olmo: ése tan tuyo.
Suele ser un ciprés.
Suele ser un ciprés,
que arrejunta sus ramas,
secas, endurecidas,
siniestramente blancas,
como manos de un niño,
que murió de rodillas,
mientras clamaba al cielo
la ausencia de su madre.
6
PORQUE NO EXISTÍAS
(A Ello)
¡Oh, tú Intuido , incomprendida criatura
creada por nuestro sufrimiento,
herencia recibida y conservada ,
puertas del alma adentro!
Por la memoria de todos mis ancestros ,
aquí yo te confieso que sigo en pie
porque sigo creyendo
en todos los que en ti creyeron .
Sé que no existes, que no estás más allá ,
que únicamente yo te veo
junto con mi tabaco y mi mechero .
¡Pero cómo te estoy necesitando, carroñero!
Hazte ojos , porque yo te lo ruego.
Hazte ojos y mira todo lo vertical
que mis antepasados pensando en ti erigieron .
Hazte ojos y míranos
y cuando mires , venos.
Y al vernos ,
derrama tu mirada sobre nuestros cuerpos .
Seguimos tan solos y vacíos ,
como el día en que de la nada fabricamos
la idea de que nos eras necesario .
Así y pues
a ver si das un palo al agua ,
pero hazlo ya, pero ya; que ya es mi vez.
Ayúdame a ayudarme a dejar el tabaco ,
hazlo ya , muévete, que te juro,
que si sigues callado, arrogante y distante ,
a mediados de Junio no miro a las estrellas,
que obsesivas, puntuales,
cada año aparecen
clavadas en el techo,
colgando en mi hemisferio.
7
ESCRIBE AL MAR
"Aunque bajo la tierra
mi amante cuerpo esté,
escríbeme a la tierra ¡paloma!
que yo te escribiré"
(Miguel Hernández)
Y le enterraron.
Murió de amor y palos,
murió de hambre, murió de incomprensión.
Sigue esperando carta
y sigue siendo burla del resto de los muertos.
-¿Qué tal, Miguel? ¿Vino el cartero?-
le dicen cada noche. Y Miguel calla.
De vivo estaba convencido. Aquello
no eran sus cuatro pobres versos,
aquello era el almibar de un alma bien surcada,
la refinada esencia de una mente poeta,
aquello era el amor, rompía el esquema,
del hombre necio y principal,
de la mujer discreta y también sabia.
¡Qué versos, Don Miguel: nunca tan pocos
dijeron tanto con tan pocas letras! Pero...
¿Pero quién lleva un azadón a un cementerio,
produce un agujero en una tumba,
y le coloca un sobre incluso con su sello,
quién tapa el agujero y vuelve al año,
sólo por ver si allí ha crecido un nardo?
Si te enamoras otra vez
del paramento de tu tumba, o ya con suerte
de la muerta de al lado,
ni se te ocurra el insinuar
que escriban a la tierra;
echa redaños a la cosa:
que te escriban al mar,
dile a tu amor que tú estarás,
lejos total, pero estarás,
en cualquier parte de otra parte,
pero no aquí en tu tumba,
que aquí ya no eres tú;
aquí no estás.
Por el oeste está,
siempre por el oeste vemos
el fin, la oscuridad.
En el ocaso, está.
Cambia y dile, Miguel:
esscríbeme en botella, paloma;
por el oeste tira
tu amante carta al mar.
Hazlo así.
Hazlo, así y dile:
"que yo te escribo cada noche,
cuando la tierra gira, cuando el mar
acude a la llamada de la luna,
cuando innunda tu playa;
pero tú nunca estás
¡Era al mar!
¡Me equivoqué, paloma!
¡Era al mar!
No escribas a la tierra,
no escribas a mi tumba,
no escribas a mi huesa , nunca más.
¡Hazlo al mar!
Hoy mi tumba es un circo, paloma.
Cainitas quejumbrosos salmodian sus soflamas.
Aquí no vengas más.
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