Te miro.
Eres ansia que escapa sin ser respirada.
como pájaro herido,
al que el cielo desdeña.
Aquel lenguaje que aprendí se ha vuelto obsoleto,
ahora todos hablan esperanto.
Y yo y mi amargura,
esperamos dentro.
Si el amor fuera bulímico,
el vómito se parecería a ti,
a ti mi bien amada,
a ti mi malquerida,
que miro y no miras,
que sueño y no preguntas,
que llamo y no respondes.
Tengo un lamento de ser quien eres,
de ser quien soy
sin parecernos a esa idea ecléctica del todo.
El día me guiñe,
y la noche, oculta,
vive a espasmos de risa,
a vientre infértil,
a idea perturbada
aterida en un rincón.
Te miro.
La tristeza se descuelga de la ventana
¿Haz visto el rocío? Se ha vuelto mar… por ti.
Comentarios
Lo he ido leyendo verso a verso, deteniéndome en la intencionalidad y el destino de cada palabra, y me parece muy bueno.
Enhorabuena.
Me ha gustado bastante por lo visceral e intimo del dibujo que mi imaginacion ha hecho atraves de tu poema.
Los dos versos que mas me han gustado han sido:
"Aquel lenguaje que aprendí se ha vuelto obsoleto,
ahora todos hablan esperanto."
"Te miro.
La tristeza se descuelga de la ventana
¿Haz visto el rocío? Se ha vuelto mar… por ti."
El primero me ha evocado el retrato de la incomunicacion cuando el amor ya no es de ida y vuelta, la sensacion de que las claves secretas que tan familiares nos son cuando hay conexion ahora se pierden en una torre de babel.
El segundo me parece magistral. ¡Que gran trazo desesperado!. Un maravilloso grito al vacio en el que las gotas de rocio se convierten en lagrimas saladas.
Un saludo
Un saludo
Felicitaciones mi querida amiga.., este poema tiene fuerza, valentia, apesar de la enorme tristeza.
un abrazo,
Ya esta subsanado mi error.
Disculpas a Nereyda y a Manuel.
Melquiades
Chicos... muchas gracias por sus opiniones y observaciones, Melquiades gran favor que me haces con tu crítica, María, tú ya sabes, mis cariños desde México... espero no confundirme, confundir o confundirnos (eh Manuel) ja ja ja ja...
Mi abrazo... mi corazón
Nery
Sigo buscando a Diógenes pero me encuentro con Nereyda en el camino...