Buscando felicidad, partí al alba,
dándole todo el sentir al cuerpo,
viaje que encaminé al buen puerto,
que de penas nos alivian el alma.
Me entregué a prohibidas mujeres,
en casas, templos, sendas, y veredas,
y muy pronto me vi, sin las monedas,
que pagaran semejantes placeres.
El vino fue mi mejor compañero,
con tanto frenesí me di al beber,
que apenas llegó el amanecer,
la razón quedó en vil agujero.
Morir viviendo y a toda prisa,
apurando segundos, días, años,
tomando siempre el mayor tamaño,
y cuando nada hay, una sonrisa.
En el cuerpo de un amor pagado,
encontré al cabo, una tristeza,
que no pude quitar de mi cabeza,
ni cuando me alejé de su lado.
Era el valor en su dulce pecho,
el calor de su vientre inerte,
ojos que no miraban para verte,
el dolor que se le había hecho.
El lamento nunca pasó la reja,
que en la boca fueron sus labios,
donde el amor encerró el agravio,
que en corazón la indiferencia deja.
Y no puedo entender la sospecha,
que ahora me nubla los sentidos,
¿Es la pasión que la ha seducido,
la que tan dentro de mi me acecha?
Buscando la paz regreso de noche,
sin felicidad y en desconsuelo,
mientras que con mi espíritu vuelo,
tras la ramera que no hizo reproche.
Comentarios
Buscas la felicidad, buscas la paz.., solo vivir, dandole todo el sentir al cuerpo y al alma... la encontraras.
un abrazo,
Hola mariaelena:
En realidad el título va con segundas. Normalmente pasa que la felicidad no es algo tras lo que se pueda ir. La felicidad es un estado de ánimo pasajero que se produce tras satisfacer una necesidad, cuanto mayor es esta necesidad, mayor será el gozo. También está esa otra percepción que abarca horizontes más lejanos, caminos por los que transitamos, y que se acomodan a unas reglas y normas que queremos o necesitamos seguir; permitiéndonos un determinado equilibrio emocional, y por ende, esa sensación de bienestar espiritual que podríamos asociar a la felicidad.
En el cuento el protagonista persigue de forma egoísta satisfacer las necesidades carnales, que aunque procuran placer inmediato, son efímeras. El caso es que donde menos esperaba, la actitud totalmente desinteresada de alguien que le dio amor calladamente, y sin pretender nada a cambio, hizo que algo se moviera en su interior. Lejos de encontrar lo que en principio buscaba, encuentra que una inquietud inesperada, hace que su alma vuele tras esa humilde mujer. Iniciando, ahora sí, un nuevo e interesante viaje.
Gracias de nuevo mariaelena.
Espero que no te moleste