He intentado llenar el vacío
con mares de ginebra,
callar mis angustias
con brutales aullidos libertinos
pero a este veneno
no lo ha matado más veneno
la euforia que sonríe despiadadamente
cual payaso maligno
creando un ser que no soy yo,
un descarriado y violento canalla
que luego ahorcará su propia pasión
Traicionera noche
ganará una vez más
la adoraré,
y por la mañana correré
hacia las penumbras,
hacia mi pequeño mundo
que me protege del maldito brillo
El sol me recuerda a mi dorada infancia
tan lejana, tan verduga
brillosa ladra mi actual negra realidad
La nada
siempre será una loba huerfana
mi despreciable maestra
aunque lo niegue
siempre despedazará mis esperanzas
conduciéndome a las blancas noches
enseñándome que más allá no hay más que ella
más allá no hay nada
Comentarios
Creo que esas ganas de pelear, de pensar, y esos gritos libertinos de los que hablas son las que te llevan a un estado de constante resaca vital. Estado de recuerdo, de asqueamiento, de ,como decía antes, beber para escapar,etc.
Pero a nosotros, menos mal jeje, siempre nos quedará la escritura para sosternernos de pie o arrancarnos una sonrisa. Saludos Rodion
PD. Creo que es el primer poema que leo en este foro del mismo rollo que los mios,y me encanta. Lo que más me ha gustado a sido la segunda estrofa; durísima, real y muy poética, perfecta.
Tiene ese aire de tango y melancolía, pero con una mirada actual. Me gustó mucho.
¡Felicitaciones!