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antonio chavez
Miguel de Cervantes s.XVII
El abuelo
Sentado en su mecedora, aspirando el humo de un
puro y con la mirada fija en su jardín, recordaba el anciano el niño que fue en
el antaño, cuando su madre y sus seis hermanos llenaban la mesa del jardín a la
hora del almuerzo, bajo la sombra de la parra. Su padre había muerto joven de
cáncer. Recordaba el aroma del café a media tarde, el pan recién hecho, los
jazmines, el romero…
Lágrimas escaparon de sus ojos e iniciaron una
carrera hasta el cuello; parecía un suave río que desembocaba dónde empezaba su
camisa. Volvió a aspirar humo, pero esta vez se ahogó y empezó a toser. Los
ojos crecían de tal forma que parecían salirse de sus órbitas.
Su anciana esposa, que lo llevaba observando un
buen rato, se acercó a él para decirle mientras le limpiaba las lágrimas con
sus propias manos, arrugadas y con las típicas manchas de la edad:
—¡Ya estás otra vez con tus recuerdos de la infancia! No sufras,
que cada vez nos queda menos para reunirnos todos de nuevo. Sabes que siempre
se echa en falta a alguien. Ahora tenemos que disfrutar de nuestros hijos y de
nuestros nietos, porque cuando crucemos al otro lado, no podremos verlo.
¡Anímate, que ahí vienen tus nietos!”
En ese momento, entraron en tromba a la estancia
tres niños con pelota en manos sucias y pelo alborotado.
—¡Hola abuelito! -gritaron al unísono los incansables críos, a la vez que se abalanzaban sobre el anciano para estamparle un beso en la mejilla, gordita y sonrosada.
El abuelo levantó la mano, en la que mantenía el puro para
entregárselo a su esposa, y después abrió sus brazos, para colmar de cariño a
esos niños que alimentaban su alma con el Amor inocente de la infancia.
Al día siguiente, se repetía la misma escena
triste del anciano, que se va despidiendo lentamente, pero que al llegar los
nietos, le pide a Dios con el pensamiento:
“Necesito un día más para disfrutar de mis nietos”.
Qué importante son los nietos en la vida de los
abuelos. Los niños alimentan sus ganas de vivir, y ellos les pagan con su Amor,
su protección, su sabiduría y su tiempo.
La relación entre abuelos y nietos es importante para el desarrollo emocional y social de ambos. Los abuelos transmiten la historia familiar, tradiciones y valores, mientras que los nietos aportan vitalidad a sus vidas. También beneficia la salud mental, ayudando a prevenir depresión en los abuelos y fortaleciendo la autoestima en los nietos.

Comentarios
Por mi parte, ya estoy en la increíble etapa de jugar con mi primera bisnieta, y como la disfruto...
Todavía no tengo biznieto. No creo que tarde
Saludos