Nadie debería obcecarse con lo que le vaya a deparar el destino; lo que que vale es el día a día. Puede que Dios nos conceda más inviernos, o puede que este que azota el agua del mar contra el acantilado sea el último, pero mientras sigan golpeando las olas, desechemos pensar en la vida que nos queda. Si perdemos el tren que se nos presenta, el tiempo se nos escapa. Aprovechemos el presente y no nos refugiemos en la incertidumbre del futuro.
A Chávez LópezSevilla dic 2023

Comentarios
El ayer ya pasó, y el mañana no ha llegado.
Solo tenemos el hoy y está en nuestras manos cómo lo vamos a utilizar.
Remover el pasado no es recomendable; si lo removemos para recordar las cosas buenas que hemos disfrutado, en forma instintiva pensamos que ésas cosas buenas difícilmente volverán; y si lo removemos para recordar las cosas menos buenas, nos endemoniamos. Por eso, mejor dejar la mente descansar.
Un abrazo, Antonio.
Exactamente eso, Paula, Carpe diem.
Por si no te lo he dicho ya, me gustan tus textos; escribes con sentido y no utilizas un vocabulario rebuscado. A mi parecer, ese el camino correcto para llegar a ser un buen escritor o escritora.
Otro abrazo para ti