Esta noche ha llovido y a la luz temprana y gris del otoño,
el verde de los caminos se esponja en aleluyas resucitadas.
Esta noche ha llovido y el aire se vuelve grave en preludios acuáticos y amarillos, que resuenan despeñándose septiembre abajo.
Esta noche ha llovido y las hojas temerosas de su pronta muerte,
gotean lágrimas que fueron recogiendo durante las noches de estío.
Esta noche… creo que llovía y el rumor convulso que me llegaba desde el tejado, ahondaba en mi corazón mil tristezas acumuladas que no sabía que tenía.
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