Ayer soñé contigo, jugabas en la arena,
hacías castillos, con todas sus almenas,
eras feliz, se te notaba en el rostro,
pero había de ocurrir, la vida es un monstruo,
un niño envidioso, destrozó tu castillo,
según él, lo maravilloso debía ser destruido.
Yo quise ayudarte, pero no estaba hijo mío,
estaba distante, y de eso hace ya un siglo.
Te arrancarón de mí, cuando eras pequeño,
sólo dos meses te vi, dos meses de ensueño,
después sólo a ratos, pero era suficiente,
tener contigo trato, hacía un día de otro diferente.
Ahora hace ya dos años que no te veo,
sólo en algunos sueños y en el recuerdo,
Hace siglos me arrancaron de ti, hijo mío,
y aunque he aprendido a vivir sin tu cariño,
no hay día que alguna parte del Universo,
me diga, amigo, sigue echándolo de menos.
Comentarios
Un saludo
Siempre lo digo, no soy poeta, soy contador de cuentos, a la poesía me arrimo sólo de vez en cuando, por ello tiene más valor para mí el hecho de que te guste.
Gracias de nuevo.
Espero que contínúes escribiendo.
Me enorgullece que te haya llegado hondo, pues es a lo que aspira todo escritor, a llegar al corazón de sus lectores.
Continuaré escribiendo, pero sólo lo hago cuando mi musa aparece y me llena de palabras.
Gracias por tu hermosa crítica.
Agradecido pues Isabel.