Esto que cuento es real. Ocurrió entre los años 2000 y 2014. Los nombres y lugares que pongo son ficticios pero yo participé en la historia como amigo de la protagonista. No sé si está bien contarlo pero sí sé que remotísimamente le podría afectar lo que cuento aquí a esa amiga.
Cuando yo conocí a María nos contó a los amigos que estaba de interina y que se iba presentar en la oposición para ser cirujana gástrica. estaba en el Hospital de A...
Al cabo de estudiar, ella decía siempre que tenía que estudiar y se iba del bar después de tomar café, consiguió la plaza precisamente en el Hospital de A...
También nos contó que se había divorciado de un pianista al que pilló en París in fraganti con otra. Decía que le había quedado un piso bastante lujoso en una buena zona de la ciudad. A los amigos nos aconsejaba médicamente sobre cualquier cosa que le pidiéramos. A una amiga con enfermedad mental le revisaba los informes médicos y le recomendaba unas cosas y otras. Ella tenía otro mundo lleno de amigos abogados, médicos etc del que nosotros nada sabíamos. Se suponía que pasaba unos fines de semana muy excitantes con sus otros amigos. Nosotros éramos amigos del café por las mañanas.
A mí me sorprendió que una tarde me llamara con urgencia y me contara que había fallecido un paciente entre sus manos en el quirófano. Yo intenté calmarla y ella lloró e hizo unas llamadas y me dijo que habían eximido de culpa a los médicos de la muerte del paciente. Se calmó y yo me quedé muy impresionado. Otro día dijo que estaba de baja porque al abrir a una chica de 15 años y comprobar que tenía cáncer extendido, la tuvo que cerrar. Fue una experiencia muy traumática.
Hasta que en este año 2014 se echó una amiga inglesa y estuvo con ella para acá y para allá. La amiga inglesa dudó de toda su historia y llamó al Hospital de A... donde le dijeron que allí no trabajaba nadie con ese nombre y apellidos. Era todo mentira. Se había inventado todo. Según se ve, vivía con su madre de una pensión, cuidaba niños y no tenía ese piso lujoso que decía. Tampoco tenía un novio juez, como nos contó.
El caso es que su vida social se ha deteriorado. Frecuenta muy poca gente, yo creo que por la vergüenza que le produce decir la verdad a los amigos de antes y su vida social se ha visto muy reducida. A los "amigos de café" no nos ha dado ninguna explicación. Si es una enfermedad lo que le ha hecho montar esta estupenda mentira podría decir de qué enfermedad se trata pues nosotros hemos sido francos con ella y le hemos contado nuestras enfermedades, una a una.
El caso es que ella ha hecho como si nada pero la sensación que tengo cuando la veo es de extrañeza. Un día le pregunté que por qué había inventado todo eso pero dejó que una amiga la defendiera y no se explicó.
Yo no sé si este caso sería el de un mentiroso compulsivo o de doble personalidad pero creo que a ella le vendría bien sincerarse sobre los 14 años largos que ha estado jugando con nosotros. Es muy buena persona, alegre, muy buena amiga pero el borrón de la duda ha caído sobre ella.
He escrito esto porque las novelas que se escribían antes describían casos como estos, reales, como explicación de conductas humanas.
Espero que no sea óbice para ser publicado pues ya digo que muy muy remotamente puede verse afectada la persona de que hablo y a mí, como su amigo que está confuso ante el caso, me vendrían bien algunas opiniones sobre el caso que cuento. Al fin y al cabo, la realidad se literaturiza constantemente.
Comentarios
El gran éxito de Luis Landero, es algo parecido a esto que cuentas, ya he dicho varias veces que es uno de mis libros favoritos, Juegos de la Edad Tardía, y en mi casa (puesto que todos lo hemos leído), un Faroni, que es el protagonista de esa novela, es aquel que para aparentar una vida interesante ante los demás, sencillamente se la inventa.
Pienso que estos casos son más interesantes por sí mismos, que por el papel que quieren representar; pero muy tristes también.-
Y lo has narrado fenomenal, claro está.
Ya se ve que la vida tiene su refrendo en la literatura y al revés.