The stars go waltzing out in blue and red,
and arbitrary blackness gallops in:
I shut my eyes and all the world drops dead.
Sylvia Plath
Segundero
La noche reposa la cabeza
con una luna mal habida entre las costillas.
Ya Orión con la mano más nudosa
lacera la memoria de “cierto” cuerpo inútil
que a veces siento propio.
Araño esta noche que se inclina a su lado,
que es lingüista salvaje y tensa y nombra lo que toca…
y lo toca, implacable.
Lo amo, como a la espina misma de la noche,
con el encanto del fin de la vida.
Siento, entallado, su olor imaginario
y su tesón de amante
resbalando por el cielo a bocanas fatales.
Aun reconozco su voz agrietada.
Y yo, bestia profundamente desdentada,
con la herida enmohecida orbito (y orbitaré)
aquel camino último de su risa,
con los ojos hechos jaula.
Y la noche es siniestra, fría,
desnuda de razones.
Sé, con certeza que el espejo no me es fiel.
Pero hay una calidez mortal
en olvidar la función de la memoria.
El tiempo funciona, pero el segundero no se mueve.
Yo pienso que “corazón” es una palabra demasiado compuesta.
Crezco al revés, como semilla desquiciada
y no recuerdo para qué era la noche.
Me parece saber, a lo lejos, que hay un “antes”.
Su ausencia es tan arbitraria.
Incontestable.
Acuñada en hueso viejo.
Fue mi culpa.
Y su escape un vals absurdo
que alimentó mi mecánica necedad
de acuchillar tragedias.
Y la noche ronda como mosca
con sus ramas agusanadas y sus fuegos fatuos,
ridículos, vomitivos.
Su tono es perverso.
Me aterra el graznido prolongado de la noche.
Pero su piel es suave.
Su nombre es claro.
Pela los dientes como una reina.
Y plagia, exacto, el olor de la maraña de mis venas,
fantasma de almendras amargas.
La noche.
Comentarios
Sustituiría habida por habitada pero porque me suena fatal.
Acabas de descubrir la poesía siniestra, en dichosos dialogismos escénicos.
¿Ahora entiendes por qué te quiero tanto?
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Y mira que ha llovido.:rolleyes:
Siempre pensé que para escribir bien había que sufrir.
Pues no. Hay que pudrirse de asco para escribir como los genios.
Cada vez escribes mejor, te lo digo.
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Me estoy poniendo cada vez más viejo.
Medea escribe cada vez mejor, las chicas bonitas me dicen señor y me ven como un objeto inofensivo.
En esta tarde de verano, en esta ciudad, todos caminan somnolientos y llenos de tedio. Este poema me hace sufrir y me traslada a una noche, a un espejo, a un amor y a un permanente dolor.
Me falta un trago de algo helado.
pd1.: es probable que alguien despierte a un monigote para que le hable...
pd2.: yo solo me entiendo.
Quinti: tienes razón con esa palabra y me sorprende que no me señalaras más cosas así, porque ahora lo leo y digo "yisus, debí cambiar eso, suena fatal o repito donde no quería o así. Muchas gracias por toooodo. Eres el mejor maestro de poesía ever.
Amparo: cuando no me mandas dinero me pongo darks
Juancho: Yo no escribo mejor, tú lees peor. Las mujeres te llaman "señor" porque son tus sumisas, no por respeto a la edad, campeón
Medea, no soy una entendida de la poesía, pero aún así, disfruto leyéndola. Me ha impresionado el poema, por lo bien escrito y el dolor que sobrepasa los versos. Es como si nos pusieras un espejo delante con el reflejo de lo que pasa por dentro de ti...
El otro que escribiste hace un tiempo me gustó mucho, y este no desmerece al anterior... es sensiblemente más oscuro y con más noche en sus versos, lo cual no le resta valor poético ninguno, a mi parecer.
No sé como escribías hace más tiempo, pero ahora lo haces muy bien, más que bien, galana