EL CENTINELA
Tengo un centinela apostado en mi sesera para que me alerte de la presencia de mi enemigo cuando lo columbre con su catalejo.
Ese enemigo, íntimo y reconocido, soy yo mismo escindido por una faz poliédrica que se empecina en contradecirme, arrojando asoladoras tormentas y celliscas sobre los serenos páramos de mi conciencia.
Al principio traté de departir con él, negociar una tregua, pero es un ser antagonista y zaino, y su palabra vale tan poco como el dinero póstumo. El destierro nunca funcionó, mi enemigo es una sabandija artera que siempre halla resquicios para adentrarse de nuevo en mi vida como un polizón impenitente.
Convivimos como un matrimonio mal avenido. Cuando él entra yo salgo, y si me dirige la palabra vierto su deslavazada perorata a un pozo abismal, donde su cháchara monótona se ahoga en su propio eco.
Comentarios
Me gusta el ejercicio que propones.
Saludos
Muchas gracias por la visita y el comentario, me alegro te haya gustado este "ejercicio" monologuista. Un placer compartirlo con vosotros.
Un saludo:):)
Buena observación. Este centinela está tan pendiente de sí mismo que mucho me temo se ha olvidado de mirar en derredor. Gracias por tu visita.
Saludos!!!!!!!
Yo también tengo otro centinela, más bien cancerbero, aunque alguna vez que otra logro despistarlo.
Gracias Suina por tu amable visita. Un cancerbero... ese da más miedo. Cuídate de esos vigilantes. Saludos
- Rescatas palabras que , por desgracia, están cayendo en desuso. Especialmente, me ha llamado la atención "columbra" que me retrotrae a mis lecturas juveniles. Habría que crear un jardín de palabras olvidadas...
-Tienes expresiones muy logradas, v.gr. " su cháchara monótona se ahoga en su propio ego".
Cháchara es un neologismo ( en su tiempo lo fue), un préstamo italiano. Es una sonora palabra que me fascina.
Sigo leyéndote.
Gracias por tu interés y tus amables palabras. Un honor contar con lectores tan cordiales y que además dejan ahí su tiempo en detenerse a la vera de mis renglones. Me gusta mucho adornar todo lo que escribo, y para ello hago uso de todas las herramientas posibles que me otorga el léxico, que es amplio, versátil y como bien dices, desafortunadamente va cayendo en una merma rampante.
Un saludo