¡Bienvenido/a!

Pareces nuevo por aquí. Si quieres participar, ¡pulsa uno de estos botones!

Mi Novela "Las manos del Diablo"-Erótica-Ficción

Di MateoDi Mateo Anónimo s.XI
editado octubre 2014 en Promociona tu obra
Bueno Amig@s:

Como ya os he comentado en mi presentación en este foro, he de deciros que mi novela la tengo publicada en Ámazon de momento en formato de tapa blanda (papel), digo de momento, porque en breve estará también en formato para kindle. Que de verdad me han sorprendido muy gratamente los comentarios, ya que el borrador lo han leído bastantes lectoras y lectores, (30 en total) antes de decidirme a publicarla. Todos los comentarios han sido excelentes, mentiría si dijera que no he tenido que corregir cosas que no he visto, cierto, lo he hecho. Que estoy muy ilusionado, porque no creía antes de empezar que fuera capaz de realizar una novela de este calado, y ello, me da fuerzas para afrontar la segunda parte.

Os dejo a continuación la Sinopsis de mi novela e iré poniendo en la medida que me sea posible (por su temática) fragmentos de la misma. Como bien es cierto, espero y deseo comentarios imagino constructivos. Un abrazo, y ahora si, os dejo la Sinopsis.

Comentarios

  • Di MateoDi Mateo Anónimo s.XI
    editado octubre 2014
    Sara, está casada desde hace tiempo con Mario, comercial Viajante, ella tiene una edad todavía perfecta para presumir de juventud, con sus preferencias y gustos, como toda mujer joven, aunque recién entrada en la madurez. El, algunos años más, ambos y como todos los matrimonios, tienen sus gustos y fantasías, él, es mucho más fogoso y pervertido que ella, aunque los gustos de él y los episodios sufridos de ella han desgastado las ganas que prendían la pasión entre ambos.
    Desde hace tiempo, y desde que Sara viajó a Judea con unas amigas a visitar unas ruinas, se han acentuado en ella las ganas y los sueños eróticos, hasta tal punto de llegar a fantasear despierta. Sueños prohibidos, y que por ellos se cuela el mismo diablo, llegándola a poseer y marcarla para siempre como pastor que marca a su ganado. Todo esto, le cuesta, aunque amigablemente la separación con Mario, se trastada de casa, a una cerca de una playa, donde por casualidad conoce a Laura, otra mujer de su edad con gustos diferentes aunque con algo en común.
    Aconsejada por ella, deciden volver juntas a Judea para revivir y aclarar el origen de sus pesadillas y episodios sexuales con el diablo. Allí, volverán a visitar los mismos sitios y otros distintos junto a Hammak, Sara se convertirá en protagonista de experiencias muy calientes. Hammak es un taxista, cuya madre se llama Alma, de origen Español, y su padre se llama Hammak también y es Israelita. Ambos esconden un secreto, como todo matrimonio. Hammak, se va enamorando poco a poco de Sara, la entiende, pero quiere satisfacerla de forma distinta a como lo siente ella en sus sueños.
    Sara y Hammak, junto al inspector de policía Farid tratarán de esclarecer los hechos sufridos en ella.
    El diablo la espera, y se encarga de que nadie se relacione más allá de la línea marcada con Sara, todo aquel que la sobrepase sufrirá, incluso para la pobre Laura, que decide por miedo volver a España, dejándola sola con Hammak hasta el final.
    Lo que no sabe Sara es el porqué Hammak no sufre ninguna agresión de Astarot, hijo del diablo.
    Episodios de Narrativa de ficción muy excitantes, mezclados con intriga, y suspense, pero sobre todo con un lenguaje directo, profundo y sobre todo caliente, hará que despierte en el fondo de ti algo más que un simple sueño, y ya será tarde, porque habrás pecado.

    las%20manos%20del%20diablo
  • Di MateoDi Mateo Anónimo s.XI
    editado octubre 2014
    Bien. Voy a hablaros de mi novela, pero antes pido permiso a los moderadores por la carga erótica, entended, que no me apetece disfrazar las palabras que suenan un tanto brutas.

    Aposté por un comienzo fuerte y he procurado, durante toda ella, que el nivel de morbo quedara a un mismo nivel, cierto es que ha sido imposible, he tenido que pensar y decidir dar un lapsus de tranquilidad y de cierta paz a la novela para que los lectores se recuperaran, aunque espontáneamente también ha surgido ideas que se han transformado en un hervor súbito de repente de erotismo, sexo y morbo, cuyo resultado ha sido la culminación de muchos capítulos soberbios.
    Soñar con algo, o con alguien, es a veces al igual que bonito y bello, morboso y peligroso. ¿Quién no ha pensado en alguien ajeno a quien tenemos al lado durmiendo, e irremediablemente su mano y vuestros dedos, aunque me lo neguéis han acabado lo que vuestro pensamiento empezó?. Si partimos de esto, y pensando en un tema que a mí, particularmente me da mucho morbo como es el diablo y su dominación sexual en féminas, tenemos una trama perfecta y para mí excepcional.
    En este prologo, o introducción, el diablo aparece cruzando el puente desde los deseos y juegos cotidianos del marido al lívido de ella, Sara. Nuestra protagonista.
    Leed lo que el diablo piensa cuando entra a través del caliente subconsciente de cada persona que se asemeja a esta historia.
    PROLOGO
    Me paso los días caminando de aquí para allá, por tu subconsciente, siguiendo y buscando a alguien inocente que en sus sueños me pueda reconfortar.
    Yo no he abierto tu puerta, tu consciencia estaba así antes de pasar, y naturalmente y en ese estado en que te encontrabas no me parabas de nombrar, de gritar, deseosa de mis besos y de esta forma mía de amar
    Entonces, dime ahora que estás sola, quien quieres que sea para ti, piénsame mujer de cualquier edad, estado civil, o nacionalidad, necesitada y sedienta de lujuria y perversión, abandonada o no satisfecha por las manos, sexo, o lengua, así como cualquier otro complemento de tu pareja, al final resulta que eres una mujer inocente, pero dotada de curiosidad por saber cosas nuevas en el arte de disfrutar, ya sea sola, en pareja, o de cualquier otra manera.
    Dime, quien quieres que sea para ti, como quieres que me manifieste, solo has de pensarlo y yo lo oiré. Tu empieza, imaginando que te voy desnudando poco a poco, pero sin prisas, y sentirás en cada segundo que pasa, que te va quemando cada vez más las prendas que te quedan por quitar encima de tu piel, babeará tu sexo para mi, pronunciarás palabras prohibidas y me abrirás las puertas de tu cuerpo, tus piernas de par en par, para entrar en ti por ese sitio que me muestras o por cualquier poro de tu piel o cavidad que tengas, descubrirás un nuevo placer, una nueva forma de gozar, conmigo vendrás a los confines del infierno, a mi morada, y serás participe de las más salvajes orgias sexuales de placer despiadado conocido por ti.
    Si, ya me estás hablando, te oigo susurrar mi nombre, asciendo por tu piel porque me llamas, reptando como serpiente repleta del más mortífero veneno. Estás adentrándote en una espiral de placer infinito.
    Dime, que grosor quieres para ti, te veo tan necesitada, te mueres porque alguien distinto te acaricie entera, te curvas de placer, te convulsionas como una víbora, y entonces pronuncias esa palabra que me da poder pleno sobre ti. - Fóllame. Párteme entera.- Y así lo haré, de todas las maneras inimaginables, en cualquier sitio que conozcas o no, y cada vez que yo quiera, serás mía por siempre y por el resto de tu existencia. Beberás mi elixir, y si quiero, te permitiré proliferar mi especie, para que en este mundo nunca deje de existir el deseo y la lujuria, mis manos del diablo.:rolleyes:
  • Di MateoDi Mateo Anónimo s.XI
    editado octubre 2014
    Lo más normal, si te lo pasas bien en ese momento de excitación y disfrutas con la experiencia “prohibida”, es que lo vuelvas a repetir ahondando la próxima ven en una situación más salvaje. Es una espiral que te arrastra, u muchas no son capaces de poner freno, y claro se convierte en adicción, como un somnífero necesario para un descanso agradable.
    La protagonista, Sara (Me encanta este nombre), nos cuenta como en una de sus noches calientes sufrió en su delirio una experiencia con Astarot (Hijo del Diablo), las noches de verano, son propicias para ello, más que en otras estaciones, que por la pereza de tener que quitarse la ropa dificulta en parte este tipo e sueño, aunque en todas se materializa tarde o temprano.
    CAPITULO I
    Respiraba con él a mi lado, sobre todo en mis noches mal dormidas sufridas por el calor del verano, los vecinos nos veían siempre como un matrimonio ejemplar, educado y amable para con los demás, pero con los problemas comunes y menudos, como los de cualquier matrimonio.
    Aficiones y hobbies tengo muchos, quizás, y por el mes en que nos encontramos, el calor hace que se incrementen mis aficiones por las películas que veo, de cierta temática y contenido sobre cultos algo morbosos. Hoy, termino de regresar de estar con mis amigas, y de alquilar una película de vídeo, “Las manos del diablo”
    Pero esta tarde percibo que no es como las demás, durante todo el día he sentido sensaciones extrañas en mi cuerpo ya no tan desconocidas e intermitentes para mi, que aceleran mi respiración y me encharcan de sudor muchas zonas de mi piel, algunas de ellas intimas. Llegando incluso a tener que controlarme mi propia respiración con ejercicios de autocontrol, consejos sabios de amigas mías.
    Estas sensaciones, han ido aumentando progresivamente desde hace bastante tiempo, y su inicio, pasado por alto por mí en un principio, encaja con un viaje que hice hace tiempo con un grupo de amigas, no recuerdo con exactitud a qué exposición concreta, solo sé que iba sobre el culto demonio y al oscuro deseo.
    No he dicho mi nombre, que mas da como me llame, ni donde vivo porque tengo miedo a ser reconocida, si acaso, y si lo desean con nombre ficticio llámenme Sara.
    Soy una mujer madura, pero según mi marido, como una fruta para deliciosa para él, demasiado apetecible, y además, y según él, en su mejor punto de madurez, exquisita y dulce.
    No me considero obesa, ni delgada, aunque la balanza de mi físico la incline siempre la injusta y terca verdad hacia lo primero, pero un poco tan solo. Por lo demás, y si destaco algo de mi físico son mis pechos voluminosos, son uno de mis mejores tesoros, coronados ambos por dos aureolas con sus pezones surgentes, junto con ellos, mis marcadas caderas hacen que al caminar lo haga con cierta sensualidad, ello, llama la atención no solo por los ojos de mi marido, si no para cualquier hombre que me mire al pasar por su lado.
    Mi ropa interior, es fina en verano por el calor, hace que me sienta más fresca, y como me digo a mi misma, sentirme libre.
    Braguitas blancas, con una fina tirilla, que se marcan en la piel a ambos lados de mi cuerpo, producen cierta opresión a la vez que sensación a veces de molestia y picor, y otras en cambio más agradables, pus me siento sujeta, pero como dice el refrán, “todo ello y si es a gusto”, no perjudica el busto.
    Aunque somos un matrimonio fogoso, mi marido lo es mucho más y además es más perverso que yo en la cama, yo sin embargo soy fiel a determinadas posturas que sobre todo a mí me gustan y excitan, ello hace que a veces mi marido se lamente por esto y desemboque en ciertas discusiones, ya que muchas veces, y como se dice se queda con las ganas, también debido a lo temprano que se levanta y a su trabajo ciertamente agotador, y debo como último desahogo, enmudecer al consolarme yo sola cuando se duerme con mi dedo.
    El tiene un sueño muy profundo, podría caerse un edificio a su lado y no darse ni cuenta.
    Es tarde, quizás demasiado tarde, mi marido, ya hace rato que marchó a dormir, se oyen desde el salón sus ronquidos, y al final, no sé si ha valido la pena quedarse a ver la película, ya que ciertamente es un poco mala, salvo por algunas escenas, que merecen ser recordadas cuando surja la ocasión y que me han provocado cierta calentura.
    Con una camiseta de tirantes y mis braguitas, que son las únicas prendas que abrigan mi cuerpo en este periodo estival, me dirijo a la cama, hoy la noche es tórrida y es bastante tarde, y seguro no aliviará ni el dormir con la ventana abierta.
    Aun así, casi sin darme cuenta me voy quedando dormida casi al instante recordando esas escenas de la película que más me han llamado la atención, pero antes, estiro mi brazo, para intentar despertar a mi marido, provocarlo, y saciar mí lívido ciertamente bastante subido, es cosa inútil, sigue dormido como una roca, tengo ganas y una sensación extraña al mismo tiempo de no estar sola en la cama con él.
    El sueño gana la batalla, y mis ganas desaparecen ahogadas en el calor sofocante, hasta que no sé ni cómo ni cuándo, mi excitación vuelve a despertar, provocado por manoseos extraños y caricias por mis piernas, no le doy importancia, mi marido lo hace frecuentemente y lo dejo hacer, pues pienso que es él, pero…. Mi dedo índice toca su espalda, y deduzco al instante que dúreme de lado, Lo siento de espadas a mí.
    Estas caricias aprietan de repente y me producen cierto daño, intento abrir mis ojos, pero no puedo, no lo consigo, una mano asciende por una pierna mía, desde mi tobillo hasta mi ingle, y otra en sentido contrario por la otra, después de varias veces, comienza a ponerme cachonda esta situación. Comienzo a suspirar y mis pezones emergen lentamente empujando la fina tela de mi camiseta, mi respiración se acelera y se intercala con los ronquidos de mi marido. No, no quiero, pero si quiero, no puedo, pero lo deseo, me abrasan esas manos, y mi zona púbica, prohibida siempre a desconocidos empieza a cobrar vida, abre sus puertas y pone el cartel de acceso libre, siento mi sexo latir con pálpitos de placer deseando ser usurpada.
    Se han detenido las caricias de repente pienso que ha sido otra pesadilla de las que normalmente tengo, pero mis brazos involuntariamente ahora los tengo a ambos lados de mi cabeza, mi mente no les ha ordenado que se pongan así, y no los puedo mover, el miedo me invade, intento gritar, pero no puedo, a pesar de que no siento nada, ni nadie que me tape la boca, pero algo me lo impide, no puedo gritar.
    Mis ojos cerrados niegan lo evidente, y una mano ya no tan extraña recorre mi cara, de arriba abajo apenas sin rozarla, vuelve a crecer en mí la excitación. Cuando siento esos dedos rozar cada uno de mis pezones por encima de mi camiseta, mis piernas se empiezan a abrir involuntariamente, mis caderas comienzan a rotar con ese baile lento y sensual buscando más y más, y me siento súper mojada.
    Un ahogado gemido, enciende mi morbo aún más y lo propaga por todas las partes de mi cuerpo, y mi mente se ahoga en mi preocupación por esta situación. Empieza a darme igual que mi marido esté a medio metro de mí. Solo quiero disfrutar, gozando de esta experiencia distinta .Comienzo a sentir que me suben al cielo por la escalera del placer, peldaño a peldaño, caricia a caricia. Gemido ha gemido.
    Que gusto siento, y lo demuestra lo empapadas que ahora tengo mis braguitas en esa zona, siento que me las bajan hasta quitármelas por completo, mientras ahora me acarician libremente y se sienten mis pechos dueños de otras manos que no son las de mi marido, me pellizcan ambos pezones al mismo tiempo. Me muero de placer, y deseo ser cada vez más, penetrada por el dueño de esas manos, que ahora es mi verdugo y yo su reo de muerte, si sigue así, me matará de placer.
    Mis piernas abiertas, y por la parte interna de mi pierna derecha, algo comienza a morderme, una boca morbosa, perversa, portadora en sus dientes de los placeres carnales que nunca he conocido y que jamás me ha provocado nadie, primero el tobillo, un gemido lanza mi boca, ahora mi pantorrilla, otro gemido más feroz, va subiendo poco a poco mordiendo mi pierna, no tiene prisa, yo me muero por que llegue a la meta. Ahora mi muslo, bocados sensuales, mi ingle, y la lengua introduciéndose y explorando mi vagina. Llega el primer orgasmo irremediablemente, me deja agotada, me vacía entera, pero esa lengua sigue chupándome, sigue explorándome, soy suya, solo suya. Me siento su presa. Mi cuerpo se arquea, se curva llega un segundo orgasmo, aun mas fuerte que coincide con algo que llena mi boca de algo grueso que no me resisto a sorber y chupar con una lujuria hasta ahora desconocida incluso para mí, al mismo tiempo que caigo al abismo del placer.
    Algo me arrastra y tira de mi cuerpo hasta hacerme caer al suelo, quiere que nadie nos moleste, quiere poseerme sin que mi marido note los movimientos de la cama, me encuentro a cuatro patas con mi culo en pompa. Y esas manos acariciándome ahora mi desnudo cuerpo, me soba entera, mis tetas son sopesadas por sus manos, las aprieta, estruja mis pezones. Me hace ver el cielo de tanto placer. En el espejo de mi imaginación se puede ver mi cara desencajada de placer, jadeando con mi boca abierta mientras noto su lengua explorar mi vagina y ano al mismo tiempo. No se me ocurre pensar como lo hace, pero mi mente siente dos lenguas a la vez.
    Mi boca pronuncia la frase y le concede todo poder sobre mí.
    -Sigue, seas quien seas sigue, no pares nunca. (sigue...)
  • Di MateoDi Mateo Anónimo s.XI
    editado octubre 2014
    Me acomodo aún más para facilitarle me lo haga aún mejor. Apoyo mis tetas sobre el suelo, y separo los más que puedo mis piernas. Una mano me azota el culo, haciéndome gemir perversamente, pues no bajan de intensidad, pues ahora noto que me ciñen por mis caderas y algo gordo comienza a restregarse contra mi sexo, despacio. Me vuelvo loca. Por fin lo introduce, y mi boca lanza un soplido, siento llena mi vagina, las manos sujetándome las caderas. No recuerdo más, me desmallé de placer al décimo orgasmo.
    Amanezco dolorida en la cama, mi marido se marchó ya. Hay una nota que leo y que dice,
    -Marcho de viaje, esta noche no vendré a dormir. - Yo espero ansiosa a que llegue de nuevo la noche, y con ella el dueño ahora de mi cuerpo.
  • Di MateoDi Mateo Anónimo s.XI
    editado octubre 2014
    las-manos-del-diablo.jpeg?dl=0
  • Di MateoDi Mateo Anónimo s.XI
    editado octubre 2014
  • Nae SirudNae Sirud Juan Boscán s.XVI
    editado octubre 2014
    Caray... entré pensando que era un post nuevo pero veo que llevas unos cuantos días informando de la publicaci´n de tu libro. Bueno, voy a leer con calma las muestras. Gracias y saludos.
Accede o Regístrate para comentar.


Para entrar en contacto con nosotros escríbenos a informa (arroba) forodeliteratura.com