Los sueños no son vasos de cristal.Los sueños se caen, se mezclan con tu ropa,
se van de viaje, se pelean con otros sueños , pasan frío con el aire acondicionado.
Los sueños no se vierten como las copas de vino.
Si un niño sueña, ya puede el mundo entero frenar,
ya pueden cerrar todas las cafeterías del aeropuerto de Barajas,
ya pueden guardar los ejecutivos su almuerzo en la cartera.
Porque si la mente de un niño ciega los relojes, si el humo se esparce,
entonces es posible que los viajes que tiene planeados el planeta Tierra
se aplacen, y que los comerciantes dejen pasar el agua de lluvia
por la ventanilla del tren en que viajamos
hacia un día mejor.
Comentarios
Me ha gustado más que el otro poema que has escrito "Clave de Sal y azúcar", que considero que si no entiendes de la materia demasiado, te puede quedar un poco lejano, aunque al leerlo te llegue la belleza y el ritmo.
En este poema en cambio, el tema llega a todo el mundo ¿quién no entiende de sueños?
"Si un niño sueña, ya puede el mundo entero frenar,
ya pueden cerrar todas las cafeterías del aeropuerto de Barajas,
ya pueden guardar los ejecutivos su almuerzo en la cartera."
:-O Pues sí.
Gracias por compartir los dos poemas.
Me encanta haberte leído! Espero de corazón que te gusten los poemas que vaya subiendo