Mis manos
¡Qué torpes mis manos!
Siempre te escapas, el tacto se altera,
encalla la caricia, se extravía,
y las manos enloquecen:
golpean la puerta, enrojecen de frío,
dudan, tiemblan al rozar
la áspera piel del silencio.
Deja que mis manos jueguen contigo,
te aprendan palmo a palmo
para poder luego recorrerte a oscuras
cuando cierro los ojos.
Deja que mi caricias ardan en tu pecho
bajo el velo de fuego del deseo.
Déjalas tejer enredaderas en tu urdimbre
que ya mis manos son tizones encendidos
en busca de su cuerpo.
Deja que mis manos te aprendan
y sea tu silencio tan solo el que provoco
cuando sello tu boca con mis besos.
Comentarios
Cualquiera puede tocar con las manos.....pero no cualquiera toca con el alma y con este poema....tu lo logras.
Saludos
Gracias, Lalo. Se nota que eres poeta. Un poeta de los que me gustan por su sensibilidad al escribir sus poemas y al leer y comentar los ajenos.
Un afectuoso saludo.
Recordé un poema de Miguel Hernández, llamado “Las Manos” lo dejaré por allá arriba.
Este habla de tus manos, tus manos son románticas y dulces.
Es un poema muy hermoso y enamorador. Haces que siempre piense en ti como la chica que mira desde su ventana el camino y espera a su amado desde que amanece hasta que anochece.
¿Llegara algún día?
Un abrazo esperanzador estimada amiga.
"Miro por la ventana", sí, porque en cada instante cabe una sorpresa. "Llegó el amor"; aunque canto al olvido, a la ausencia, a los deseos...porque estos sentimientos son muy intensos y comunes en las relaciones amorosas, pues solo alcanzamos un amor imperfecto que, con el tiempo, se erosiona, y la poesía lo convierte en sueño.
Gracias por no olvidarme y seguir leyéndome con agrado.
Un abrazo entra por tu ventana. Es el mío.
Corrijo la errata de este verso para la correcta concordancia. Disculpad.
"Deja que mi caricias ardan en tu pecho"...
"Deja que mis caricias"... (esto es lo correcto)
Gracias, Amparo.Siempre estás atenta a todo. La próxima vez me avisas y corriges tú que no dejas huella del despiste.
Tienes buena mano, niña.
Un abrazo.
Gracias por leer y comentar, Lily. Percibo que tú eres también muy sensible a los poemas de amor.
Me interesa tu opinión.
Saludos.
Sonreí con la lectura de tu comentario. Gracias.
Saludos.
El protagonismo de las manos en los juegos de amor y, en general, en todos los afectos, queda muy bien expresado en este poema. Con desazón en la primera estrofa, intensificado por el ritmo cortante de los versos, y como apasionada demanda en las otras estrofras, con ese imperativo que se hace fuerte en las anáforas.
Especial mención para el verso: "Deja que mis manos te aprendan"...
con el que trasmites el poder inigualable del tacto.
Enhorabuena, Sinrima. Siempre disfruto con tus poemas.
Saludos.
En el amor las manos juegan un importante papel y aprenden el cuerpo del otro por eso me gustó este tema.
Me gusta que te hayas detenido en el poema y me digas tu opinión y preferencias.
Un afectuoso saludo.
Saber que aprecias lo que escribo es un estímulo importante para publicarlo.
Saludos.
Saludos, mujer.
Saludos aburridos.