¡Bienvenido/a!

Pareces nuevo por aquí. Si quieres participar, ¡pulsa uno de estos botones!

Génesis (Relato)

FopianiFopiani Anónimo s.XI
editado abril 2014 en Narrativa
«Mujer, a ver si dejas de comer tanta carne y comes algo que engorde menos»

Ella casi había tirado la toalla, no sabía cómo tener contento a su novio. Trabajaba sin descanso para que nunca les faltara de comer, tenía siempre limpio el lugar donde vivían, cocinaba lo mejor que podía y siempre estaba regalándole cariños y caricias.

Pero nada.

Él siempre estaba con el mismo tema de los kilos de más.

Ella tenía que estar soportando sus continuas quejas a lo largo del día.



«No es por nada, cariño, pero creo que si hicieras algo de deporte no tendrías el culo tan fofo», «¿Ese trozo de carne te vas a comer ahora? ¿No crees que ya has comido demasiado?» o «Si comieras más fruta perderías esa barriguita que te cuelga por debajo del ombligo».



En su interior sabía que no tenía que soportar las tonterías de ningún tío, sin embargo había algo que esta mujer no podía remediar, y era que no tenía ojos para otro hombre.

Amaba con locura a su novio y quería estar el resto de su vida a su lado.

Para ella no existía otro hombre en toda la tierra.



Un día fue a darse un baño en el río y antes de meterse en el agua vio su cuerpo desnudo reflejado en el agua.

«Después de todo ― pensó ― puede que mi novio tenga razón y sea necesario que yo ponga un poco de mi parte… Está decidido, a partir de ahora probaré a hacer dieta y comer un poco más de fruta. Quizás ello me ayude».

La pobre Eva salió del río y fue animada hasta el árbol más cercano y cogió una manzana que colgaba de una de sus ramas.


No podéis ni imaginar la que se armó en un momento.

Comentarios

  • GigioGigio Pedro Abad s.XII
    editado abril 2014
    ¿Como decirlo?... ME ENCANTO!!! excelente!!! muuuuy bueno!!!

    Ahhh, que Eva, habiendo tanta fruta, vino a tomar de la menos indicada, ahora los trabajos los tenemos que pagar todos, antes decía que el hombre se ganara la vida con el sudor de la frente, ahora un sudor no es suficiente y le tenemos que entrar de a par con singular alegría a las jornadas laborales. Insisto, muy bueno!!!

    Saludos cordiales.
  • FopianiFopiani Anónimo s.XI
    editado abril 2014
    ¡¡Gracias Gigio!!
  • amparo bonillaamparo bonilla Bibliotecari@
    editado abril 2014
    Pero al fin sale a relucir que los hombres son los culpables por instigarnos a la vanidad, Eva estaba muy tranquila con sus kilitos de más:):D
Accede o Regístrate para comentar.


Para entrar en contacto con nosotros escríbenos a informa (arroba) forodeliteratura.com