Creo que nunca podré olvidar la conversación que tuve con Yulia aquella mañana que me llamó por teléfono haciendo que me despertara. No lo olvidaré porque la noticia que me dio fue dura; y las personas a menudo tendemos a no olvidar lo que nos duele...
- Dime, Yulia.
- Hola, Paola. Buenos días. Tengo algo que contarte pero quiero avisarte que no te va a gustar lo que vas a oír.
- Dime. ¿Hablaste con Braian?
Yulia suspiró. Se notaba que le costaba decírmelo.
- No exactamente. Lo intenté, pero no logré encontrarlo. Clarita me dijo que ya no iba mucho por su casa.
- ¿Y entonces? ¿Qué es lo que no me va a gustar? ¿Le contaste a Clarita?
- Ay, Pao. De veras ríndete. No tiene sentido que quieras que él sepa porque lo que pasó fue sólo una aventura de una noche... Déjalo ya, tía.
Era evidente que mi amiga trataba de persuadirme de mi idea porque no quería verme sufrir... En mi interior se lo agradecí, pero no estaba dispuesta a saber sólo la mitad.
- Yulia, cuéntamelo todo. Te prometo que no me voy a desmayar...- bromeé.- Aún es pronto para eso...
- Mira, cuando le expliqué a Clarita lo sucedido ella telefoneó a Braian y charlaron unos minutos. Pude escuchar lo que él hablaba. Dijo que no le importa si tú estás embarazada, que ni siquiera se acuerda de tu cara, que ese hijo no es suyo y que pienses bien con cuántos te has acostado. Paola, él no quiere saber nada de ti, ni de tu bebé.
Las últimas palabras me congelaron el alma. No comprendía que en el mundo existieran personas con tan poco corazón, personas capaces de cerrarle la puerta a un nuevo ser inocente e indefenso que era libre de toda culpa.
Me dolieron sus palabras y su rechazo hacia nosotras, no puedo negarlo, pero eso no me impidió seguir adelante con mi plan. Quería encontrármelo de frente, que repitiese todo eso en mi propia cara.
Comentarios
Me he leído todo lo que llevas colgado y me ha gustado bastante, además yo tengo una amiga que ha tenido que pasar por algo parecido y es realmente duro.....