Un largo viaje
En la ciudad de..., en el transcurso de la madrugada del noveno día de la primavera de 1971, bajo la influencia de la constelación de Libra y en el año del Chancho, se oyó por vez primera el llanto de...
Su vida, signada por el momento en que nació, estaría enmarcada por dos actividades básicas: desde pequeño, la continua necesidad de buscar el equilibrio, y desde que se hizo hombre, el completo disfrute de su chiquero.
Antes de cumplidos los nueve años de edad le fueron deparadas las situaciones que marcarán su vida.
A los 4 años, y con las canciones de los Beatles, comienza a descubrir ese mágico mundo que para él terminará siendo la Música.
A los 5, el dibujo de un tren, y el conocimiento de unos cuantos números, determinan que deba cursar primer año luego de apenas una semana en jardinera. Antes de comenzar, estaban ya frustrando su promisoria carrera de artista plástico, y nadie dio importancia a su llanto mientras lo pasaban de un salón a otro. Por su mente tal vez pasaba la idea de que expresarse, podía traer consecuencias negativas como aquella.
A los 6, entre los artículos de limpieza que su madre guardaba bajo la mesada de la cocina, encuentra un envase de pulidor Bao en cuya etiqueta hay un grupo de personas sosteniendo un envase de pulidor Bao, en cuya etiqueta hay un grupo de personas sosteniendo un envase de pulidor Bao, en cuya… La asombrosa imagen lo acompañó por algún tiempo, como anunciando la idea del infinito, que más tarde lo alcanzó.
A los 7 años, acompañando a su abuela, una nieta de indígenas guaraníes que contrabandeaba mercaderías de Livramento, cruza por primera vez la línea. Del otro lado le atraen las palabras, pronunciadas en un idioma que le resulta muy bello, y la confusa idea que no pudo comprender: de un lado eran las 10 de la mañana y del otro las 11.
A los 8, la hepatitis y el mal diagnóstico de un médico le obligan a pasar 4 meses en cama. En ese período descubre el universo de las revistas de historietas, pero también que no es necesario hacer demasiado esfuerzo para alcanzar algunos objetivos, pues aun habiendo faltado a clases durante 4 meses, pasó a 5to.
Su adolescencia comienza a los 15, y transcurre entre historietas, pelotas de fútbol, de vóleibol y de básquetbol, y unos cuantos cientos de canciones.
A los 17 años viaja a la capital e ingresa a la facultad de Ciencias de la Comunicación. Tiene la intención de hacer publicidad. Al año siguiente abandona los estudios y regresa a la casa de sus padres.
Contando 18 comienza su año sabático, el que finaliza en mayo de 1991 cuando deja atrás el hogar paterno al conseguir mediante concurso, un trabajo en la ciudad de..., donde actualmente reside.
Su tardía adolescencia dura más tiempo de lo habitual, culminando unos meses antes de cumplir los 30, edad que trae consigo la crisis que finalmente lo convierte en un joven.
Se enamora, o cree que se enamora, y aunque no es correspondido, esa mujer termina transformándose en su musa, y con la inspiración que le provoca, comienza a escribir.
Al principio son poemas y letras pensadas para canciones que no tiene otro propósito que aliviar en algo, las heridas de su corazón.
Un poco más tarde conoce a Coelho, Galeano, Hesse, Bierce, Borges, y Lao Tzú y un amplio abanico de autores y filosofías orientales, lo cual contribuye a afirmar algunos de sus pensamientos y a modificar otros, al tiempo que sus textos comienzan a cambiar.
Empieza a vislumbrar que el mundo gira detrás de ilusiones creadas por un sistema que, en procura de obtener dinero y poder, moldea a voluntad la mente de los niños que luego serán sus instrumentos.
Entonces, aun viviendo dentro del sistema, decide hacerse a un lado. Ya no lo engañan más, y deja de correr detrás de aquello por lo cual casi todos corren. Lo asalta la
certeza de que somos parte de un Todo llamado Universo, que estamos hechos con las mismas partículas invisibles que componen las estrellas, y que el intenso brillo de algunas, solo es una apariencia que se debe a las diferencias en la compleja estructura del espacio-tiempo.
Actualmente, sus textos tienden a difundir la idea de que ese símbolo que domina la vida en el mundo, sin la rayita vertical que la atraviesa, sería tan solo la vigésima segunda letra del alfabeto, y que todo en la vida, es una cuestión de tiempo.
Ha entrado en la edad adulta.
Intenta mantener alerta sus sentidos y disfrutar de todo aquello que le agrada, pero consciente de que cada acción que realiza, a corto, mediano o largo plazo, tendrá su correspondiente consecuencia. Aunque sabe que ésta, no siempre puede ser prevista.-
Comentarios
Me parece que no salió tan mal parado, algunas personas de mayor recorrido que el suyo no llegan a ningún sitio, y menos a las conclusiones finales de tu protagonista.
El relato cronológico está lleno, o me parece que lo está, de cierta ironía cáustica, un grado medido de mordacidad, de despego hacia sí mísmo cuando cuenta sobre él, que hace al relato especial, no sé si será tu sello de autor porque no he leido, que recuerde, nada tuyo...pero sin duda lo haré.
Tienes un estilo despendolado, hecho jirones. Se lee a trompicones, hay faltas sintáticas y ortográficas, desproporciones. Empiezas de forma exhaustiva, luego te cansas. Vas, vienes, dejas cosas a medias. En fin... un caos.
Pero tienes cosas que decir e ideas para decirlas de forma, cuánto menos, divertida para el lector. Y algo que no esperaba al comienzo del relato, tras el aparente cinismo: un rastro de honestidad.
¿Por qué no pruebas a darle unos cuántos repasos intensivos a tus textos? Pero repasos en serio, de los de coger las tijeras de podar, no el pincelito del Tippex. Quisiera ver qué pasa si pules un poco el producto final.
Yo me alegro un montòn de verte de regreso:):D
Algo así. Fue un ejercicio que hice para un taller de literatura al que concurrí 4 o 5 veces, pero que me aburrió, porque yo quería corregir mis errores en vez de estar leyendo cosas que no me gustaban y luego escribiendo algo similar a lo leído. Más tarde arreglé con los 2 profesores para enviarles mis textos para corrección, en lugar de asistir a su taller. Poco después me di cuenta que estaba pagando por algo que podía hacer yo mismo, y no envié más nada; aunque, en verdad, no pude con mi condición y no corregí absolutamente nada.
Sobre el texto en sí, debo decir que es muy similar a "El mal genio de Dionisio", puesto que en ambos el personaje se ríe de sí mismo, o lo que es igual, en ambos me río de mí mismo; me río del día de un borracho y de la mini autobiografía del escritor. No soy borracho, y lo de escritor tal vez un día se verá, pero en el juego soy ambos.
Por lo anterior te digo que tenés razón, hay "cierta ironía cáustica, un grado medido de mordacidad, de despego", es tal cual. Reírse de uno mismo es, de alguna medida, reírse del Ego, revelarse contra ese malvado ser que arruina nuestras vidas.
Puede que sea un poco mi "sello de autor", aunque tal vez pueda -si me esfuerzo un poco- reconocer otros, en los más de doscientos que tengo posteados acá.
Muchas gracias por leer y comentar
Primero que nada me alegra que te guste mi "voz narrativa". Sobre tu crítica, no voy a entrar en detalles, porque sería largo. Solo voy a decir que me parece exagerado proponer que es un caos. Pero bueno, es tu opinión.
Lo que sí puedo afirmar es que te equivocas al decir que hay "un rastro de honestidad". En realidad, como dice Calamaro, es "honestidad brutal"; dime que otra cosa es sí no, reírse de uno mismo...
También me río de mis errores, porque esto es solo un juego. No estoy queriendo vender nada, solo comparto algo que en su momento disfruté escribir.
Así que tus deseos de ver un "producto final" más pulido, no van a realizarse. :-D
Eso sí, te doy las gracias por tomarte la molestia de escribir una crítica, y de hacérmela saber.