Tarde gris de anodina trascendencia,
Caminaba garboso hacía olvidada meta,
Pensamientos arremolinados en torno al caos,
Mirar perdido entre asfaltos y avenidas.
***
No recuerdo si llovía,
O si la luz del sol radiaba con viveza,
Pero recuerdo tu verde falda revoloteando alegre,
Jugueteando con los finos dedos del viento,
Y enredado por ellos quedé yo prendado de tu figura
Amansado cual fiera tras bella canción de lira.
***
Pero el horizonte no siempre es hermoso,
Y al levantar el mirar, allí estabas tú,
Mi Eurídice perdida,
Mi mortal flecha de Paris,
Manzana jugosa de mí desdicha.
***
Vigoroso y fugaz momento,
El sentir mi silueta en tus pupilas,
Indescriptible sensación que llegó hasta las piernas,
Para hacerlas temblar y dejarlas sin fuerzas.
***
La naturaleza se apresuró a silenciar su sinfonía,
El tiempo se dio merecido descanso,
El mundo se acomodó para contemplar el momento,
En el que el fulgor del cielo que acoge tus ojos,
Me atrapó entre su desairada armonía.
***
La helada coraza del corazón se derritió,
Al contemplar mis ojos en los tuyos,
Tu mueca que dejó paso al suspiro,
Me coló en tus pensamientos,
Sintiendo el evocar de los bonitos recuerdos,
Que fueron a reposar sobre las violetas que acechaban
El sinuoso movimiento de tu verde falda.
***
Pero el horizonte no siempre es hermoso,
Y la fugacidad de tu mirar se aseguró de tornar
De nuevo a la indiferencia que acompaña
A nuestro diario caminar.
***
Y esta noche adormezco entre tristes y desarbolados versos,
Entre la imagen del vaivén de tu falda,
Con la palidez y fragilidad de los nenúfares,
Con el fragor de la batalla perdida,
Con el perfume de las violetas que se arremolinaban junto a ti.
***
Sé que mi pecho nunca olvidará
El frío acero atravesándole el corazón,
Sé que el silencio no es la respuesta a nuestra rota historia de amor,
Que el tiempo sólo cura determinadas heridas,
Y que las tuyas quedarán por ser demasiado profundas.
***
Pero ¡ay! niña mía,
Si algún día quisieras volver a ser mía,
Quizás podríamos retar al impasible Caronte,
Para poder regresar de nuevo a esa orilla,
Bañada por las aguas donde quedó atrapada mi alma,
Y gritarle al mismísimo Dios,
Que no volvería a existir tan afilada cuchilla,
Que despegase tu piel de la mía.
Comentarios
Alguien te dijo que ibas a dar que hablar en el foro, creo que Alois. Pues tiene algo más que razón. Escribes muy bien. Me gustan tus versos y.. lo que dicen.
Pues qué decirte, que muy buen poema la verdad. En realidad sólo tengo una pequeña pega, y muy tonta además: en tu poema destaca la evocación de imágenes, es decir, que lo que narras puede imaginarse y verse y palparse. ¿Y dónde consigues eso? Creo que donde describes la realidad física. Creo que por eso te faltó colorido en todo lo físico. Hay violetas, hay falda verde, pero no hay oscuras aguas en las que remar o un color en las pupilas que te hacían sentir la silueta (y mira que no hay nada mejor que el color de los ojos para imaginarlos)...no sé, eso hace que me cueste imaginarme las cosas. Pero ya te digo, una estupidez absoluta por mi parte de verdad, solo mi interpretación.
Realmente me es imposible leerme toda tu colección de poemas, y menos si son tan buenos y analizables como éste jeeje. Creo que no me he confundido al informarte del taller de poesía, harás un grandísimo trabajo casi seguro. Y encima me daréis una lección de verdadera poesía todos. Un saludo
PD: en una cosa si que te has equivocado, si que se sabe de que color tiene los ojos, lo insinuo en este verso ''En el que el fulgor del cielo que acoge tus ojos'', es azul (para los que estén torpones) ya que los comparo al cielo.
Saludos
De nuevo te felicito
¡Ah no!¡Ni hablar! no me malinterpretes que no te lo decía a malas. A mí me puedes comentar y opinar lo que quieras, una crítica con educación (se de antemano que vas a ser respetuoso) siempre es bienvenida, porque ello implica que has leído el poema (para mí la mayor satisfación que puede recibir un escritor) y encimas te molestas en evaluarla para intentar ayudarme a corregir errores. Aquí simplemente te aclaré lo del color de los ojos. No se que malas experiencias tendrás por ahí pero sobre mis textos puedes opinar tranquilamente que aceptaré encantado tus críticas y consejos, estoy aquí para aprender.
Ahora mismo estoy falto de inspiración, mi último poema (madrugada) no me gustó demasiado. Mi relato largo (aún no terminado) centra todos mis esfuerzos y se lleva toda mi imaginación. Te animo a leerlo y evaluarlo si tienes tiempo. En él si que me ayudarían sus críticas y opiniones.
PD: Caronte (además de ser uno de mis personajes mitológicos favorito) te agradezco que me leas y por supuesto te agradezco tus comentarios.
Saludos