¿Cómo no?... A mis queridas amigas Suina, Sinrima, Calima, Amparo...
Un par de días en Valencia. Esta vez por imperativo categórico. La Agencia Tributaria tiene los dientes afilados.
Me encanta Molde y su gente, aunque las horas de sol son cortitas y el frío empieza a habitar en la epidermis.
Estoy entusiasmado. No tanto por lo que enseño sino por lo que aprendo.
En mi grupo de doctorandos hay una muchacha noruega que sabe tanta poesía española que me deja boquiabierto. Además, conoce de memoria toda la obra de Alexander Pope.
Me invitó a almorzar para que conociera a sus padres. Qué maravillosa gente...
En la sobremesa recitó algunos poemas de Pope. Me llamó poderosamente la atención éste que traduzco lo mejor que sé:
"Déjame vivir así, como soy realmente,
sin ser visto ni conocido.
Y déjame morir también así; sin lamentos.
Sin que haya siquiera una piedra que sepa dónde yazgo".
Le pregunté si no era un tanto precipitado, dada su edad ( podría ser su abuelo), profundizar en ese tema.
No, si tú estás a mi lado --- me dijo cordialmente.
Perplejo no supe qué decir hasta que su madre sonriendo me lo aclaró: "Sr. Profesor, no es una declaración de amor romántico. Es una declaración de amistad eterna por lo que usted representa para ella"
Siempre hay una palabra de amor en nuestros bolsillos. En mi precario noruego (hablábamos en inglés) le dije: "Sencillamente te quiero".
Aunque en Noruega nadie suele abrazarse, me levanté de la mesa y le di dos besos como dos soles en sus mejillas, que se sonrojaron como el cántico del más bello encantamiento.
Siempre vuestro,
Asier.
Comentarios
Una alegría saludarte y que nos recuerdes con cariño.
De Alexander Pope creo que he leído alguna crítica mordaz que hacía a sus contempornáneos, pero no recuerdo ni el título.
Septiembre es un mes precioso lleno de luz, más aún en Valencia.
Un abrazo grande y apretado Asier.
Un fuerte abrazo.
Sinrima