Cada día la quiero más, o le quiero más, y no sé si estoy cometiendo leísmo o laísmo cuando afirmo lo que afirmo bajo estas circunstancias nuestras tan difíciles.
La quiero con este amor poderoso, el más alto de todos los sentires pues desde la iluminada sombra, la quiero. La quiero mientras escucho nuestra canción de otoño, y cuando el último sonido acaba. Sin paliativos, sin bendición eclesiástica, sin que me ampare la ley ni el yugo, la quiero.
Ahora parece que estoy escuchando al edil, boticaria, tendero, párroco, banquero, a la vecina, a mi cuñado, al director de la escuela, a todos los de éste mi pueblo hipócrita de menguada frente, a ellos, a los que sus oficios de guardadores de la moral colectiva les obliga a mantener el respeto bajo palio. Al parecer, y aunque disimulen, aunque digan que si y es que no... les causa tanto rechazo la demostración de este amor tan poco ecuménico, como si nunca se hubieran querido dos mujeres de la manera en que tú y yo nos amamos vida mía. Escucha cariño, te lo digo ahora en primerísima persona, bien alto, bien fuerte, bien claro, asomada al balcón de la luz, batiendo alas y voz: Te quiero niña, te voy a querer siempre, estés, o no estés, o estés a medias, estés aquí, o acullá, en la estratosfera o en la puerta de mi casa, en mi cama, o en mi pensamiento, entre mis piernas, o junto a ellas; te quiero con las entrañas, con el hígado…. no sé por qué el corazón se tiene que subrogar el derecho a erigirse hábitat del sentir intangible llamado amor. Te quiero con ganas, con flujos, con ansias, sin vergüenza, con los pechos erectos y la piel preparada. Te quiero de mujer a mujer, entre dos espejos, el tuyo y el mío, abarloada a tu boca. A veces te quiero de manera egoísta, absurda y desesperada, solo para mi te quiero, y otras, porque te quiero mucho, te suelto. También te quiero serenamente. Te quiero cuando gimo, cuando gimes, cuando no llegamos al placer al mismo ritmo, cuando sí que llegamos, cuando no estás, cuando vienes o te vas, te quiero.
Te quiero.
Que conste en acta.
Que lo sepa este pueblo nuestro que nos juzga, y dentro de diez lustros, cuando todos solo seamos recuerdos vagos de lo que fuimos, sombras aladas motas de polvo, ceniza, átomos, iones, Atón o Amón...te seguiré queriendo, que lo sepas.
Bromas aparte, ufff.......una bella declaración, con todas sus intenciones, conotaciones y demás ones que se me pueda ocurrir.
Me postro ante tí, pues me encanta como escribes y como plasmas sentimientos, ideas, pueblos, vida en sí misma con tanta delicadeza y sentido.
Magistral este relato.De lo mejorcito que he leído por aquí en tiempos, salvo algunas poesías de alguién a quién estimo e envidio (sanamente).Un saludo desde el sur.
Todas mis mujeres (y la verdad es que han sido bastantes) en general han preferido dejarse querer. Y entregar lo que tienen bajo el pudor de darle su amor al "otro". Ninguna de ellas me ha puesto nunca su entrega en palabras. Ninguna me ha dicho su amor de éste modo. Y a pesar de ser un hombre afortunado en este tipo de cosas siento como una especie de carencia frente a lo que expresa un texto tan visceral e impregnado de amor como el tuyo. Desde ya que es un manifiesto, tal cual dices,y la estética, en este caso, puede dejarse de lado porque lo que importa es el sentimiento que está manifestado en las palabras. De eso no tengo ninguna duda. Te mando un beso que atraviese los mares. Un beso transatlántico, mujer, ya que estoy del otro lado del mundo.
Suina, excelente manifiesto. Una declaración de amor apasionada, frente al convencional modelo de amar y de compartir la vida.
Afortunadamente, creo que hoy día ese repudio, contra el que clama tu manifiesto, hacia la homosexualidad femenina o lesbianismo, ya no es virulento. Se tolera, aunque entre la tolerancia y la aceptación queda camino por andar.
Literariamente, me gusta la fuerza y convicción que tiene este manifiesto.
Mi felicitación.
En primer lugar, gracias por tus concienzudos análisis literarios con mis obras. La pintura de Sorolla que comentas existe. Me encanta este pintor, he visitado su casa museo y conozco su obra. Me descubro ante ti; no sólo escribes bien, disfrutas leyendo, sabes libar el jugo de lo que lees aplicando razonamientos profundos, propios de una mente inteligente, introspectiva, sagaz...
En definitiva, tus criterios son soberbios, tanto como tu pluma, felicidades.
Es un placer compartir, leer, seguir a una lectora tan dotada. Gracias por tus críticas sobre la obra del retrato en el desván y tu craso panegírico.
Me llevaría mucho tiempo explicar mi técnica narrativa. Entiendo tus razonamientos, pero realmente, escribo lo que está en mi mente, es una catarsis, una liberación de presión en mi cabeza, sólo "vomito" lo que hay ahí, para que no me estalle dentro. No intervengo en pulir asperezas, solo quiero escribir y dejarme llevar. Mejoraría mi técnica sin duda, observando y reparando cacofonías... pero perdería la espontaneidad de ese pulso narrativo automático, que salta de mi mente al papel.
Tu texto, rebosante de amor, engalanado con la cadencia de tus frases, tna bien hilvanadas, que son un esquema a todo color del amor, estallando libre, en este manifiesto desnudo y sincero.
Lleno de "te quieros" y confesiones, lejos de tornarse redundante y "hastiante", revoca en amor, intimidad, naturalidad y acierto en la confesión de un sentimiento que arranca ya desde el inicio com oun grito de auxilio y esperanza. Felicidades!!!!!!!!!!!
Estoy asombrada por el interés que ha despertado el manifiesto, y sobre todo por el cálido modo en que lo habeis dicho.
Temia resultar reiterante con la serie de te quieros, pero cuando lo escribí, cuando terminé de escribirlo, decidí no cambiar casi ninguna palabra ( yo, que cambio cada dos por tres una línea o un párrafo completo, pues nunca estoy contenta, me cuestiono continuamente).
Muchas gracias, de verdad. Me anima mucho a seguir escribiendo.
Mi felicitación por este manifiesto de aceptación y respeto hacia los demás.
Aunque la palabra "tolerancia" es la que se viene utilizando para conductas que se salen de los modelos establecidos como "buenos" y "normales", no termina de gustarme, porque tolerar no es aceptar. Creo que todavía falta en la sociedad la aceptación de la homosexualidad.
Como tú misma dices, hay una excesiva repetición de frases que todas conducen a lo mismo, pero no molestan porque se ven como un recurso expresivo para reforzar no solo el sentimiento, sino la rebeldía frente al modelo y la moral únicos impuestos, primero por la Iglesia y seguidos por la sociedad.
Al mismo tiempo que proclamar esa rebeldía, has conseguido un escrito de matices eróticos.
Creo que falta "normalizar" determinadas situaciones.
El dia que dejemos de proclamar "el orgullo Gay" y que parezca tan ridículo como proclamar " dia del orgulo hetero", el dia que no hayan gethos ni locales de ambiente para según quien...
Pero bueno, por el bien de la literatura existen las diferencias, los grandes escritores siempre se han destacados cuando tienen molinos en contra , o dragones que abatir, que "Vivre la diference" en el buen sentido libertario que la literatura le da a la diferencia.
Gracias por leerme y entenderme.
Un abrazo grande de los grandes.
Creo que falta "normalizar" determinadas situaciones.
El dia que dejemos de proclamar "el orgullo Gay" y que parezca tan ridículo como proclamar " dia del orgulo hetero", el dia que no hayan gethos ni locales de ambiente para según quien....
Sin duda me quedo con este pequeño parrafo, para resumir lo que significa la verdadera igualdad
...y ya que por estos lares es el dia de los enamorados ( aunque más bien es un invento comercial), apuesto por el amor y repongo este manifiesto a su favor.
Felicitaciones a quienes se quieran, a quienes saben quererse.
No sé por qué me ha venido a la mente a la escritora y poeta cordobesa Concha García (recomiendo desde aquí su breve poemario Diálogos con la Hetaira). Bueno, el relato crece aún más en su parte final. Pura delicia.
En cuanto al tema de la orientación sexual yo opino lo mismo que opinaba Gore Vidal que etiquetar es antinatural y que se aman a las personas no a las orientaciones. De hecho hablar de orientación sexual es limitar al ser humano. Pero bueno, a todos nos gusta etiquetar para entender mejor las cosas...o describirlas. Pero qué importa. Cuando conoces a una persona y te gusta tu corazón no etiqueta los sentimientos y ni las emociones. Y corto que me pongo a divagar...:rolleyes:
A mi me gusta cuando divagas Carlos...
Me gustas cuando "divagas" porque estás como ausuente, y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca. Parece que los ojos se te hubieran volado y parece que un beso te ...:o
A mi me gusta cuando divagas Carlos...
Me gustas cuando "divagas" porque estás como ausuente, y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca. Parece que los ojos se te hubieran volado y parece que un beso te ...:o
Comentarios
Bromas aparte, ufff.......una bella declaración, con todas sus intenciones, conotaciones y demás ones que se me pueda ocurrir.
Me postro ante tí, pues me encanta como escribes y como plasmas sentimientos, ideas, pueblos, vida en sí misma con tanta delicadeza y sentido.
Magistral este relato.De lo mejorcito que he leído por aquí en tiempos, salvo algunas poesías de alguién a quién estimo e envidio (sanamente).Un saludo desde el sur.
Afortunadamente, creo que hoy día ese repudio, contra el que clama tu manifiesto, hacia la homosexualidad femenina o lesbianismo, ya no es virulento. Se tolera, aunque entre la tolerancia y la aceptación queda camino por andar.
Literariamente, me gusta la fuerza y convicción que tiene este manifiesto.
Mi felicitación.
Saludos
En primer lugar, gracias por tus concienzudos análisis literarios con mis obras. La pintura de Sorolla que comentas existe. Me encanta este pintor, he visitado su casa museo y conozco su obra. Me descubro ante ti; no sólo escribes bien, disfrutas leyendo, sabes libar el jugo de lo que lees aplicando razonamientos profundos, propios de una mente inteligente, introspectiva, sagaz...
En definitiva, tus criterios son soberbios, tanto como tu pluma, felicidades.
Es un placer compartir, leer, seguir a una lectora tan dotada. Gracias por tus críticas sobre la obra del retrato en el desván y tu craso panegírico.
Me llevaría mucho tiempo explicar mi técnica narrativa. Entiendo tus razonamientos, pero realmente, escribo lo que está en mi mente, es una catarsis, una liberación de presión en mi cabeza, sólo "vomito" lo que hay ahí, para que no me estalle dentro. No intervengo en pulir asperezas, solo quiero escribir y dejarme llevar. Mejoraría mi técnica sin duda, observando y reparando cacofonías... pero perdería la espontaneidad de ese pulso narrativo automático, que salta de mi mente al papel.
Tu texto, rebosante de amor, engalanado con la cadencia de tus frases, tna bien hilvanadas, que son un esquema a todo color del amor, estallando libre, en este manifiesto desnudo y sincero.
Lleno de "te quieros" y confesiones, lejos de tornarse redundante y "hastiante", revoca en amor, intimidad, naturalidad y acierto en la confesión de un sentimiento que arranca ya desde el inicio com oun grito de auxilio y esperanza. Felicidades!!!!!!!!!!!
Temia resultar reiterante con la serie de te quieros, pero cuando lo escribí, cuando terminé de escribirlo, decidí no cambiar casi ninguna palabra ( yo, que cambio cada dos por tres una línea o un párrafo completo, pues nunca estoy contenta, me cuestiono continuamente).
Muchas gracias, de verdad. Me anima mucho a seguir escribiendo.
Aunque la palabra "tolerancia" es la que se viene utilizando para conductas que se salen de los modelos establecidos como "buenos" y "normales", no termina de gustarme, porque tolerar no es aceptar. Creo que todavía falta en la sociedad la aceptación de la homosexualidad.
Como tú misma dices, hay una excesiva repetición de frases que todas conducen a lo mismo, pero no molestan porque se ven como un recurso expresivo para reforzar no solo el sentimiento, sino la rebeldía frente al modelo y la moral únicos impuestos, primero por la Iglesia y seguidos por la sociedad.
Al mismo tiempo que proclamar esa rebeldía, has conseguido un escrito de matices eróticos.
Un afectuoso saludo.
El dia que dejemos de proclamar "el orgullo Gay" y que parezca tan ridículo como proclamar " dia del orgulo hetero", el dia que no hayan gethos ni locales de ambiente para según quien...
Pero bueno, por el bien de la literatura existen las diferencias, los grandes escritores siempre se han destacados cuando tienen molinos en contra , o dragones que abatir, que "Vivre la diference" en el buen sentido libertario que la literatura le da a la diferencia.
Gracias por leerme y entenderme.
Un abrazo grande de los grandes.
Sin duda me quedo con este pequeño parrafo, para resumir lo que significa la verdadera igualdad
Felicitaciones a quienes se quieran, a quienes saben quererse.
En cuanto al tema de la orientación sexual yo opino lo mismo que opinaba Gore Vidal que etiquetar es antinatural y que se aman a las personas no a las orientaciones. De hecho hablar de orientación sexual es limitar al ser humano. Pero bueno, a todos nos gusta etiquetar para entender mejor las cosas...o describirlas. Pero qué importa. Cuando conoces a una persona y te gusta tu corazón no etiqueta los sentimientos y ni las emociones. Y corto que me pongo a divagar...:rolleyes:
A mi me gusta cuando divagas Carlos...
Me gustas cuando "divagas" porque estás como ausuente, y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca. Parece que los ojos se te hubieran volado y parece que un beso te ...:o
Prometo divagar la próxima vez...:D