Javier Ortega
Rústica / Mate
Tamaño:14.5x22.5
Núm. de páginas: 160
Precio: 16,5
Edición:
Fecha de edición:
ISBN: 978-84-96756-58-8
Durante buena parte del siglo XX, Charles Spencer Chaplin fue, con toda certeza, el ser humano más popular del orbe. Su inmensa fama alcanzaba por igual a todos los estamentos de la sociedad de su tiempo, sin exclusión de razas, etnias o clases sociales; sin embargo, lo cierto es que su mayor predicamento se encontraba sobre todo entre los estratos más humildes de la población, los cuales le habían elegido por aclamación como su valedor más cualificado. Así, mientras Chaplin se codeaba en elegantes almuerzos con personajes de relumbrón, de postín, prebostes de la cultura y la ciencia como George Bernard Shaw, Winston Churchill, Albert Einstein o el propio Salvador Dalí, eran no obstante las gentes más llanas y anónimas las que invocaban su nombre (o el apodo de su feliz invención: Charlot) con mayor fervor. Javier Ortega, con su habitual claridad de análisis, repasa las peripecias artísticas y vitales de la vida de Chaplin, sin lugar a dudas una de las más atractivas que ha deparado el mundo del cine.
> este libro es genial para todos los q conozcan a Chaplin y quieran saber más sobre él, sobre su persona y películas de un modo más íntimo que si fuera una biografía al uso. Espero q os guste
Comentarios
Qué duda cabe que voy a intentar conseguir el libro porque Chaplin es uno de los genios del celuloide al que más hemos tenido en cuenta a la hora de programar joyas del cine.
Por otra parte "El Diario de un cinéfilo distraído", del mismo autor, me ha llamado la atención. También veo que es andaluz, y por esa tierra también tengo "el corazón partío".
En cuanto pueda, intentaré conseguirlos.
Saludos.
MONSIEUR VERDOUX
Un saludo
Estamos hablando de uno de los mejores directores y actores de la historia del cine. Es increíble la emoción que era capaz de transmitir a través de los gestos de su cara. Sobresalió en el cine mudo y tuvo miedo ante la aparición del cine sonoro, pensando que no iba a ser capaz de adaptarse. Sin embargo, supo hacerlo y hoy en día podemos decir que es el artífice de algunas de las mejores obras de la historia del cine mudo y del cine sonoro. Un auténtico genio y una gran persona.
Yo tengo especial debilidad por sus cortometrajes mudos.