Aquella a quien amaba
de mi mente se ha esfumado
Esto es algo que no había yo deseado.
Pues soy un títere, por mi razón controlado,
a cumplir sus mandatos encomendado.
Sus manos podía sentir.
Y mis labios, sin saber qué decir,
pues había muerto,
siendo sincero y directo,
a manos de la razón...
y no podía decir sin ton ni son.
Decía Adios a aquellas,
tan entrañables,
lunares serenatas,
pues el estigma de la realidad
sin espera me engulle.
Es un enjambre de ratas que los sueños destruye
''No llores tanto'', le decía yo,
en dolor sonriente escudado
mas sosegado, frustrado
y fuertemente resignado.
Pues he luchado y he perdido
sumido en un vacío sin más regocijo.
Mi cuerpo,
abocado a la nada,
se mira al espejo
y ve en su esquina una lágrima horadada,
clavada y fraguada en aquella mejilla tan suya sonrojada,
abrazada, lene, a mi espalda...
Y éramos ella y yo,
sus ojos y los míos,
tan solos... tan felices.
Apartados del tedio de aquellos días grises
de tanta pena y amargura,
arraigados al olvido sin odio ni premura...
Comentarios
Detecto notas románticas; grande.