Ciudad vacía,
envase de mi vida vacía,
te saludo por última vez.
Esta silueta
que ves a contraluz
tras la ventana
es el nuevo ser
forjado
de perfume de tinieblas.
Poseo
el descaro antiguo de los tifones
y la paciencia
de doradas
plantas leguminosas.
Avanzo hacia mí.
Voy cargado de piedras preciosas
que encontré
en el fondo de mis pesadillas
para luchar contra el tiempo que perdí,
el que ahora camina
en dirección contraria a la mía.
El se llevó los ríos
y la sagrada leche de los días,
mi tranquilidad
y la inocencia
con la que devastaba mi vida
corriendo a cámara lenta por los trigales.
Ahora soy mitad hombre,
mitad sueño;
y el sueño gana.
Victoria.
Comentarios
un abrazo, Luis..me gusto!!
Un abrazo.
Luis
Avanzo haci a mí.
Un saludo.
Me alegra mucho saber que te ha gustado. Gracias por leerme y por tus palabras, animan a seguir escribiendo.
Un saludo
Luis