I
Pronuncias el conjuro
y cae una avalancha
de fantasmas revividos.
II
En tu corazón
aún hay telarañas
y te conviertes en un vaso
de agujas.
Yo me las trago
aunque se ampolle
mi garganta.
III
Llevo sobre mis hombros
el peso de tus adioses.
IV
Una vez más
quiebras un paraguas
a golpes en mi pecho.
Comentarios
Ahora, no es un poema de amor sino de amistad que por lo visto, sólo era de mi parte. :rolleyes:
Gracias por tu comentario.