[FONT=Arial, sans-serif]Les he estado observando desde esta mañana. Han llegado al refugio a pie, con sus mochilas a la espalda y cantando las típicas canciones estúpidas que cantan los jóvenes. Son tres parejas, ninguno de ellos parece superar los dieciocho años. [/FONT]
[FONT=Arial, sans-serif]Desde mi húmedo y oscuro escondite puedo observar casi todos sus movimientos. Betty está a mi lado y siento que está sedienta. La acaricio con ternura y le digo que no falta mucho, que pronto podrá beber hasta saciarse.[/FONT]
[FONT=Arial, sans-serif]Pasan el día correteando por el prado y bañándose en el lago. Más tarde organizan una barbacoa, salchichas y hamburguesas, el olor de la carne asada llena mis fosas nasales y me hace salivar.[/FONT]
[FONT=Arial, sans-serif]Continúan con sus estúpidos juegos hasta que, al atardecer, baja la temperatura y buscan el calor del interior del refugio. Betty sigue sedienta y nuevamente le pido paciencia. [/FONT]
[FONT=Arial, sans-serif]Vuelvo mi vista de nuevo hacia el refugio y les veo sacar varias botellas. Parece que van a organizar una fiestecita, no hay problema, que disfruten, cuando empiecen a retirarse a las habitaciones Betty y yo montaremos nuestra propia fiesta. Me llega un olor familiar, ¡marihuana!, parece que vienen preparados para una buena juerga.[/FONT]
[FONT=Arial, sans-serif]Hasta mi llegan los sonidos de la fiesta de los chicos. El tintineo de los vasos y botellas, la música infernal que escuchan los jóvenes hoy en día y las risas. ¡Dios, como odio que se rían! Siento de nuevo la terrible sed de Betty. La tranquilizo, ya no falta mucho.[/FONT]
[FONT=Arial, sans-serif]Un par de horas más tarde, las risas se han ido apagando y los silencios entre la cháchara son cada vez más largos. Seguro que ya han empezado con los arrumacos, dentro de nada se dispersarán por las habitaciones.[/FONT]
[FONT=Arial, sans-serif]Han apagado la luz de la sala y se encienden las del piso superior, han entrado en las habitaciones para el fin de fiesta.[/FONT]
[FONT=Arial, sans-serif]Espero aún unos minutos mientras noto la impaciencia de Betty. Le digo que se tranquilice, que ya ha llegado el momento. La levanto del húmedo suelo donde hemos permanecido ocultos y nos dirigimos al refugio.[/FONT]
[FONT=Arial, sans-serif]La puerta está abierta, la estúpida despreocupación de la juventud me facilita las cosas. Cojo una botella de ginebra y tomo un sorbo, solo un sorbo pequeño, lo suficiente para que me reconforte. Siento el ardiente líquido bajar por mi garganta y aposentarse en mi estomago. Ya es suficiente, dejo la botella donde estaba.[/FONT]
[FONT=Arial, sans-serif]Miro las escaleras que llevan a las habitaciones del piso superior y en ese momento siento que la espera ha valido la pena.[/FONT]
[FONT=Arial, sans-serif]Ahora Betty podrá beber.[/FONT]
[FONT=Arial, sans-serif]Betty es mi hacha.[/FONT]
[FONT=Arial, sans-serif]Y ahora ambos organizaremos nuestra propia fiesta. [/FONT]
Comentarios
Me ha gustado mucho ese giro final. Enhorabuena.
Sólo una humilde opinión.
Yo reemplazaría el "aposentarse" por algo menos coloquial.
Ojo que puede ser un regionalismo y en tal caso, desestima el comentario.
Me gustó!
Saludos.
Le Fanu, has hecho que se me suban los colores. ¡Compararme con Richard Matheson nada menos!:o