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la pequeña niña

aliciagpealiciagpe Anónimo s.XI
editado febrero 2012 en Narrativa
Era el día que había esperado desde que quedaron en el acuerdo de verse en el cine. La pequeña niña se levanto temprano para alistar su ropa, pero su madre le había pedido de favor que la acompañara de compras al centro, para ayudarle con el regalo de su hermano, ya que pronto irían de viaje a pasar navidad lejos de la ciudad. La pequeña niña acepto acompañar a su madre al susodicho lugar.
Se encontraba inquieta al no saber si llegaría a tiempo para poder alistarse, para ir al encuentro con el pequeño niño, habían quedado en verse en el cine a las 4:00.
Su madre y ella recorrieron tienda tras tienda, las horas pasaban y su preocupación aumentaba. Cuando llegaron las dos de la tarde la pequeña niña le pidió a su madre si podría adelantarse a la casa, le había mentido al decirle que iría al cine con sus amigos habituales, su madre accedió a su petición y le dio las bolsas que cargaba para que se las llevara a casa.
La niña fue apresurada a su vivienda cargando las bolsas, pero al llegar a su hogar noto algo que la dejo de piedra. NO TENIA LAS LLAVES. Con tristeza se quedo mirando la puerta que era la única barrera para poder entrar en la casa y arreglarse, para poder ir linda al rencuentro con el pequeño niño, pensó en llamarle y cancelar, pero algo en ella se lo impedía, así que como los reflejos de un gato trepo por la cerca de su casa hasta llegar al techo, tuvo un miedo al sentir que por poco se caería, pero logro sujetarse bien, los días de niñez de trepar arboles le ayudaron en ese momento.
Cuando bajo del techo, fue hacia su ventana pero estaba cerrada, corrió a la puerta de la cocina pero también estaba cerrada. No había forma de entrar. La pequeña niña pensó en mandar un mensaje de su situación al pequeño niño con la fe de que comprendiera lo que estaba ocurriéndole, pero pensó en la ventana de la cocina y fue hacia ella, ilusionada en poder entrar a su hogar. Accedió a su hogar por la pequeña abertura de la ventana, dio gracias a su maestra de aerobics que le ayudo a bajar un poco de peso.
Ya dentro de la vivienda, corrió a su alcoba donde se desvistió y se puso sus ropas elegidas para ese día, unos pantalones levemente acampanados, una blusa mangas largas azul y por si hacia frio su saco negro que había comprado con el dinero que su padre le había dado para que comprara ropa para navidad. Cuando quedo lista, fue al baño donde maquillo su rostro de la forma más natural que pudo, peino su larga cabellera color chocolate con una media cola y la adorno con un moño. Se miro en el espejo, quedo linda eso pensó.
Fue al oxxo cerca de su casa a poner algo de saldo a su celular, pensaba que lo ocuparía ese día. Terminada la transacción de tiempo aire al cel., Se dirigió a la parada del autobús y espero la llegada de su transporte.
Cuando subió en el autobús, su celular empezó a sonar y rápido contesto.
-¿bueno?- era el pequeño niño
-hola- contesto alegremente la pequeña niña
-¿se hará lo de cine?- pregunto el pequeño niño
-si ya voy para allá- respondió la niña, con algo de tristeza, pensando que el niño se le había olvidado o estaba poco interesado en salir con ella

-está bien. Halla nos vemos- dijo este y colgó el celular
La pequeña niña se quedo pensativa, “de seguro solo llamaba para saber si iríamos” pensó.
Cuando llego al lugar del encuentro, reviso su reloj las 4:00 justo a tiempo, la pequeña niña se limpio un poco el polvo de su abrigo y acomodo un mechón rebelde de su cabello. Al entrar miro hacia ambos lados, no veía al pequeño niño. Se sentó y decidió esperar a que el apareciera. Pasaron diez minutos y decidió mandarle un mensaje avisándole que ya estaba en el cine.
No hubo respuesta.

La niña esperaba un mensaje, pero no llegaba, hasta que su celular sonó y lo abrió, el pequeño niño le había respondido “ya llego” decía el mensaje, lo cual ella contesto con un “OK”.
Espero sentada, la película comenzaría dentro de poco y el pequeño niño no aparecía. Cuando al fin llego, la niña se levanto de su asiento y se dirigió hacia él para saludarlo y darle un gentil abrazo, estaba feliz de verlo.
-se me hizo tarde- dijo el niño algo resfriado
-no importa no espere mucho- mintió la niña, miro como estaba vestido y lo que llamo su atención fue su bufanda, pensó en comprar estambre al irse de viaje y hacerle una como regalo cuando llegara.

-¿Qué has hecho?- pregunto el pequeño niño caminando a su lado, ambos dirigiéndose hacia la taquilla.
-nada, esperándote- dijo sonriendo la pequeña niña, no estaba enojada, era culpa de ella por llegar demasiado temprano y era la que se hacía a la idea de que este niño era puntual.
Compraron los boletos cada quien pago su entrada, el pequeño niño miro a la niña algo extrañado y fueron a comprar palomitas, ahí la niña le dio la mitad del dinero para comprar el combo, de nuevo el niño la miro extrañado.
-¿y esto? - pregunto el niño
-es para que compres palomitas - respondió la pequeña niña.
Tenia hambre no había comido nada y también sed, las palomitas del cine se le antojaban tanto, su olor a mantequilla y la suavidad al comerlas le hacían agua a la boca y la frescura del te le daban mas sed.
En la fila de la dulcería del cine, la pequeña niña noto como alguien tocaba su hombro, voltio curioso y noto que era su amiga DANA
-hola- dijo Dana

Comentarios

  • aliciagpealiciagpe Anónimo s.XI
    editado febrero 2012
    continuación....

    -hola- respondió ella
    Dana le presento a su acompañante y la pequeña niña hizo lo mismo, después de presentarse y decir que película verían cada pareja entro a su sala.
    Ya ahí, se sentaron en las últimas filas, en medio para apreciar mejor la película. La cual ya había comenzado. Ambos quedaron expectantes ante la filmación, comiendo sus palomitas y tomando su bebida fría. Las manos de ellos rozaban de vez en cuando al coger las palomitas, la pequeña niña se sonrojaba un poco ante el tacto de la piel cálida de la mano del niño. El niño a su vez miraba al lado de ella y ella al preguntarle la razón con un seco “¿Qué?” y él le respondía con un “nada” y volteaba al frente. La pequeña niña sintió como la cabeza del niño se apoyaba sobre su hombro y ella apoyo su cabeza en la cabeza de este, sintiendo la suavidad de su cabello en su mejilla, pudiendo oler una dulce fragancia que emanaba de él. El momento fue efímero, el niño se incorporo y miro de nuevo la peli. La pequeña niña pensó que lo había molestado, no dijo nada y miro en silencio la película.
    Al salir del cine, la niña no sabía si debía irse a su casa o ir a algún lado, no encontraba la manera de preguntárselo al niño, ella sabía que estaba enfermo y que se había escapado de su casa para ir con ella.
    -vamos al centro por champurro- dijo el niño
    -está bien- dijo ella feliz al saber que el momento juntos aun no concluía.
    Caminaron y platicaron de algunos temas: la escuela, compañeros y sobre ellos. La niña busco un momento y sujeto el brazo del niño, estaba nerviosa no sabía si el niño la apartaría, pero no lo hizo. Caminaron así hasta el lugar donde vendían el champurro, en el trayecto siguieron platicaron como amigos sin ningún compromiso sentimental. El niño queria ir al baño y entraron a un coppel, donde ambos fueron al baño. La niña no sujeto el brazo del niño dentro de la tienda, a pesar de que el niño puso su brazo para que ella lo hiciera. Saliendo de la tienda ella sujeto su brazo de nuevo, quería molestarlo un poco así que espero a hacerlo hasta que salieran.
    Cuando llegaron al puesto donde vendía el champurro favorito del niño, la pequeña niña metió su mano en su bolso en la busca del dinero para comprar el champurro, pero el pequeño niño la detuvo y dijo que el pagaba, la pequeña niña quedo sorprendida y accedió a la oferta. No es que haya sido la primera vez en que le invitaban algo, cuando salió con algunos niños que la invitaron anteriormente ellos le pagaron todo, pero pensaba que ella y el pequeño niño salieron como amigos no en una cita, debido a eso se sorprendió.
    Se sentaron en una de las mesas, la niña aspiro el olor cálido y dulce del champurro y sorbió con cuidado la bebida caliente. Estaba delicioso. A ella nunca le había gustado el champurro, pero si era comprado por el pequeño niño le daría una oportunidad a la bebida, y para su sorpresa estaba tan deliciosa. El pequeño niño compro un pan dulce y también le ofreció comprarle uno a la pequeña niña, pero esta declino la oferta ya que se sentía llena por las palomitas del cine.
    Ambos platicaron mientras ingerían sus alimentos, el pequeño niño le conto sus aventuras fuera del país, la niña escuchaba atenta y con asombro todo lo que le decía, quedando maravillada por sus historias.
    El celular de la niña sonó, era su madre que le decía que se apresurara en volver, o no encontraría un autobús que la trajera a casa, la niña dijo que ya iba hacia allá, y que no se preocupara.
    La dueña del establecimiento se acerco a ellos.
    muchachas ya vamos a cerrar- dijo la señora con un tono demandante pero sin dejar de ser cortes.
    “¿Muchachas?“ Pensó la niña.
    -que paso- dijo el niño ofendido.
    La pequeña niña se rio de lo que había pasado y ambos se fueron del lugar como habían llegado. Con la pequeña niña sujetando el brazo del niño.

    El niño se comporto como todo un caballero y la acompaño a su parada. Mientras esperaban, miraron por un rato el puesto de plata que estaba ahí, ella le había mencionado que solo usaba anillos de oro, a pesar de que siempre lleva uno de plata en la mano derecha para ir a la escuela y en la izquierda del anillo de su difunta abuela. Ella le dijo que no veía muy bien y que si sería tan amable de decirle el numero de las rutas, lo cual le contesto que sí.
    Cuando su autobús llego, y con ello anunciando la despedida de ambos, la pequeña niña abrazo al niño y le robo un pequeño beso en los labios, el beso fue rápido y algo brusco, pero lo hizo con todo el cariño que pudo, la vergüenza de hacer aquello era tanta que se despido y salió corriendo al autobús que partía con la amenaza de dejarla.
    Ella subió a tiempo y se sentó en uno de los asientos vacios, miro por la ventana esperando ver al niño, pero no pudo. Se había ido.
    La niña estaba feliz, pero el niño jamás menciono lo ocurrido y siempre pensó en que el quería una relación de amigos con ella, a la pequeña niña no le importaba, ya que le agradaba y disfrutaba su compañía, aun que fuera como amigos esperaba que algún día volvieran a salir solos, pero ese día no había llegado.
  • aliciagpealiciagpe Anónimo s.XI
    editado febrero 2012
    final:

    Otro suceso paso entre ellos, algo que la niña jamás podría olvidar.

    Estaba en su casa algo cansada, ese día había salido con su mejor amiga y termino agotada. Su celular comenzó a sonar y al ver el nombre de quien le pertenecía la llamada, su cuerpo dio un respingo y contesto confundida al ver que era el pequeño niño quien la llamaba.
    -Hola - dijo la niña, algo emocionada
    -Hey! No quieres venir a mi casa a una pijamada. Soy Gabriel.
    -Eh? ¿Qué haces con este celular? – pregunto confundida la niña al saber que no era el pequeño niño quien contestaba si no su amigo de la escuela.
    Las cosas se pusieron algo locas, pero accedió a ir a la casa de su amigo. Su amiga vino por ella y partieron hacia la casa. Su amiga le contaba lo que estaba pasando, porque Gabriel tenía el celular del pequeño niño y que este no paraba de preguntar si la pequeña niña iría. Aquello hizo que la pequeña niña se sonrojara y una sonrisa adornaba su cara recién maquillada.
    Cuando llegaron al lugar se encontraba David el novio de Gabriel, la pequeña niña saludo a ambos David y Gabriel. Pero dentro de la habitación no estaba el pequeño niño. la manecilla de la puerta comenzó a girar, abriendo la puerta se encontraba el pequeño niño. Ambos se miraron por unos segundos, la pequeña niña fue a su encuentro y lo saludo, no sabía si él estaba feliz, aliviado o sorprendido al verla, pero de lo que ella estaba segura era que se alegraba de haber podido venir a verlo.
    La habitación estaba llena, con la amiga de la pequeña niña, el pequeño niño, David, Gabriel, el hermano de Gabriel y ella. Todos estaban viendo una película y comiendo botana. Aquello le hizo recordar la salida con el pequeño niño, quien se apoyaba al lado de ella y ella hacía lo mismo. La pequeña niña comenzó a sentirse incomoda por sus ropas y decidió ir a cambiarse de ropa, se había traído el pantalón una pijama y una camisa negra algo holgada. Fue al baño a ponerse sus ropas para dormir, ella acostumbraba a dormir sin sujetador, algo que sus amigas desaprobaban totalmente, pero ella no podía dormir con él, además de que su madre le decía que podría hacerle daño en un futuro, así que selo quito. Su pecho era pequeño y firme así que no se notaba que no lo tenía puesto.
    Cuando entro a la habitación los demás también quisieron cambiarse de ropa, con acepción de la amiga de la pequeña niña y el hermano de Gabriel quienes durmieron en el piso con la misma ropa.
    La niña se recostó en la cama y se tapo con una cobija, a su lado estaba David y al otro el pequeño niño. David le dijo algo al pequeño niño, la niña no entendió bien que fue lo que le había dicho, pero el pequeño niño la invitaba a dormir más cerca de él, estirando su brazo para que se recostara en su pecho, la pequeña niña no dejo ir tal oportunidad y sin pensarlo se acomodo junto a él, colocando su cabeza en su pecho y su mano en medio del pecho y el estomago, quedando cómoda. La calidez que sentía era tan confortable que no quería apartarse, quedando embriagada por el aroma dulce que podía respirar, pensaba que el pequeño niño se había bañado o se había puesto alguna colonia o tal vez aspiraba su propio perfume, no lo sabía pero se acurruco más cerca de él, sintió la mano del pequeño niño sobre la suya, dándole un pequeño masaje con sus dedos, su corazón comenzaba a latir, la pequeña niña sintió los latidos del pequeño niño también, pero no lo hacían tan rápidos como los de ella, su ritmo era un poco más lento.
    La película termino y decidieron poner otra, para ello el pequeño niño se levanto y propuso una película que le gustaba por que le hizo reír. Cuando la puso se acomodo al lado de la niña, pero algo había dicho David que hizo que el niño digiera algo que molesto un poco a la pequeña niña quien le dio un golpecito al niño, el niño dio muecas de dolor y la niña se sintió algo culpable, le pregunto si con un beso el dolor se le iría, lo cual el niño dijo que sí. La niña acerco su rostro a la mejilla del niño y le dio un leve beso, el niño dijo que no le dolía más.
    Volvieron a quedar en la misma posición, pero el niño se voltio y abrazo a la pequeña niña, quedando ambos de frente. La niña sintió como la mano del niño se acomodaba en su espalda, un leve estremecimiento la recorrió al recordar que no tenia sujetador y qué pensaría el niño al darse cuenta, hundió su cara en el pecho del niño avergonzada, pero al mirarlo a la cara vio su rostro sonriente, no sabía si era por verla tan cerca de él o por estar sin sujetador, sea cual sea la razón la niña se quedo anonadada por esa linda expresión que él hizo, el deseo de querer besarlo le paso por la mente pero se contuvo, no quería hacer algo inapropiado. Cuando todos se propusieron a dormir, ella quedo junto a él, acurrucándose en el pequeño espacio que él le brindo, quedando cómoda a su lado, disfrutando la calidez de su cuerpo, esperando que la noche fuera eterna. La pequeña niña con todo el valor que pudo dijo levemente “y... Mi beso de buenas noches” el niño solo desvió su mirada, de seguro no la hoyo pensó la niña o simplemente no quería dárselo. Cuando pensó en la otra posibilidad un dolor agudo atravesó su pecho, y una pequeña lagrima recorrió su carita que desmaquillo antes de dormir. Se aparto del niño y se puso boca abajo para dormir mejor. Pero en la oscuridad total de la habitación se dio vuelta y quedo mirando al pequeño niño, en la espera de algo que jamás llego y hasta la fecha no había llegado… un beso de parte de sus labios y no los de ella.
    Al día siguiente desayunaron, la pequeña niña le sirvió al niño su desayuno como una buena madre, que quería tener bien alimentado a su hijo. Y al terminar el desayuno se fueron al cuarto donde vieron videos. Ya en la tarde se despidieron y cada quien fue a su casa.
    La niña pensaba más en que esa relación con el pequeño niño era nada más que una amistad, y no le importaba siempre y cuando pudiera gozar de estos mementos que él le brindaba.
  • SinrimaSinrima Miguel de Cervantes s.XVII
    editado febrero 2012
    Para relatos largos, te aconsejo escribir con un tamaño de letra más grande. La lectura en pantalla cansa mucho, al menos a mí. Ese es el motivo por el que no lo he leído más que por encima. Lo siento.

    Saludos.
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