Los pequineses se caen de los balcones, no hay remedio tía.
No ignoran su destino de muerte al hundirse entre los hierros negros o verdes de los balcones de Palermo, pero igual se asoman y se hacen aún más chiquitos y se contorsionan y acomodan las tripas y listo, se caen.
Uno no puede apartar la vista por dos segundos siquiera, que escapan del sillón o de abajo de la mesa y corren(con su forma tan particular) para el balcón.
Se caen o se tiran, da lo mismo, pero es preferible creer que se han caído, porque así uno evita pensar las razones por las cuales un pequinés se arrojaría de un cuarto o quinto piso.
La primera conclusión a la que llega uno, es que son estúpidos, pero la gente también se cae o se tira y es sabido que la gran mayoría son personas tristes, melancólicas quizá, pero inteligentes.
Usted coincidirá conmigo tía, ya que la he escuchado decir muchas veces que “parecen personas”, y por ello sé que su dolor es aún mayor. Sepa que lo lamento mucho porque para ser sincero, ya estaba empezando a tomarle cariño.
Espero que me crea, su dolor también es mío, no miento.
Si quiere, y para citar algún ejemplo, le puedo contar que ya había dejado de correrlo con el plumero y de encerrarlo en el armario, y los últimos días había tomado la costumbre de dormirse a mis pies, sobre la cama.
Discúlpeme tía, el no habérselo confesado ni bien sucedió, pero tenía(y tengo) miedo de que no me creyera y con su estado de salud, lo único que falta es que quiera viajar hasta Palermo para visitar la tumba.
Sí, lo enterramos. Está en Plaza Alemania, como usted hubiera querido, ¿no es así?
Fue una ceremonia para nada solemne, usted entenderá, fue más bien simple pero respetuosa, como usted lo hubiera querido. Fuimos con Marcos, a medianoche porque está prohibido sepultar animales en el jardín y debimos prescindir de todo cortejo fúnebre y ni bien terminamos salimos corriendo, pala en mano, y creo que nadie nos vio.
Ayer volvimos con Marcos, y se encargó de susurrar unas palabras de paso, para que el sepelio fuera completo y que pudiera descansar en paz, según los hábitos católicos que recuerdo, usted comulga. Marcos también me pidió que le mandara un fuerte abrazo y le manda sus condolencias.
¿Se acuerda de Marcos? Cuando usted vino a traerme al pequinés no estaba, pero fue el primero en encariñarse con él. No me lo dijo, pero veo en sus ojos que todavía sufre por su ausencia.
Estuve averiguando acerca de la raza y descubrí no sólo que proviene de China, si no también que tenía un rango de divinidad y que los plebeyos debían inclinar la cabeza cada vez que uno pasaba frente a sus ojos. ¿Se imagina, tía?
¿Será por eso que por las noches, no paraba de ladrar y cuando salía el sol me recibía con un gruñido casi de prócer, y si no me levantaba al alba reanudaba las quejas que(ahora que lo pienso), tenían cierto alarde divino?
Acepto en todo caso, que debí saberlo antes, y tal vez me ahorraba tanto trámite.
Nunca supe su nombre. Yo le decía “pequinés”: Pequinés vení, pequinés andá y así…
Ahora se me ocurre que lo mejor podría haber sido una ceremonia budista a cielo abierto, o quizá lo correcto hubiese sido arrojarlo a los lagos, pero seguramente a usted no le agradaría la idea de que Pequinés fuera comida de buitres o de peces, tan poco sagrados por los cristianos.
Como verá tía, cargo la culpa por no tener en cuenta que los pequineses se caen(o se tiran) de los balcones, pero ya nada puedo hacer ni por él, ni por usted. Si quiere le prometo que para la próxima, cerco el balcón con ese tejido firme que venden en las tiendas de pesca, aunque preferiría no hacerlo y, en todo caso, lo mejor sería no volver a tener un pequinés en casa.
Espero verla pronto, tengo algunas cosas de pequinés que quisiera darle. Ni bien se recupere de su problemita de salud, paso a verla y se las dejo, y tal vez podamos conversar acerca de cuán tristes o inteligentes son los pequineses.
Comentarios
Gracias por compartir sus textos.
[OCULTAR]Qué clase de psicópata asesina un pequinés aventándolo del balcón?? El mismo psicópata que avienta conejitos!! n_n
Ya, es broma, es broma, odio a los pequineses ¬¬[/OCULTAR]
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Sería un blog de letras delicioso; como ya te dije tienes un universo propio, imaginación y gran creatividad. A medida que publicas, tus relatos me resultan más amenos, su estructura es mas pura. Realmente me encanta como escribes.
Un saludo!
La verdad estuve viendo pero todavía medio como que no me amigo con los blogs. Estuve viendo el tuyo y la última prueba mía no se parecía ni un poquito...
Si no consigo adiestrame con los foros, no creo que sume. Más bien resta!
Gracias otra vez!