Has llegado a mis manos por casualidad. Ni siquiera recordaba que hubiera plasmado en papel algo parecido a un diario donde reflejas tus recuerdos de un tiempo en que todo parecia mucho mas facil que ahora, donde los sentimientos eran mas puros y la felicidad era inevitable.
Un diario sin fechas, solo reflejando todo lo que senti en mi interior desde el mismo momento que me hablaron de ti por primera vez. Era casi una niña, pero recuerdo muy bien, como si hubiera sido ayer mismo, cada detalle del primer encuentro entre nosotros dos, cara a cara, porque ya no tuvieron que hablarme nunca mas de ti. El resto de la historia la compartimos tu y yo... la comentamos tu y yo...
Leerlo de nuevo, despues de tantos años como han transcurrido desde que todo lo relatado sucediera, me ha echo preguntarme porque el amor puede dolerte tanto, cuando has amado con la intensidad que yo lo he echo. Me he contestado que duele, porque ahora esa intensidad se ha ido apagando poco a poco por el paso del tiempo. Hace daño cuando piensas que quizas estas perdiendo ese amor que te daba fuerza pas vivir cada dia.
Y es que la lagrima que ha surcado mi mejilla cuando he llegado al final, me ha recordado que ya no siento ese hormigueo en mi estomago cada vez que te miro, te beso o recibo una caricia de tus manos.
Comentarios
A veces, hay una realidad aplastante que quiere salir del fondo de nuestro yo. Eso que nuestro subcosciente empieza a ver de forma clara y que nos va lanzando con señales de desconcierto.
A veces darse cuenta de esa realidad es más duro que fingir que todo va bien. Pero al menos la niebla ha dejado paso a la claridad.
Un abrazo.
Un abrazo