Ser niño tiene sus privilegios, se puede tener un amigo imaginario, por ejemplo, y nadie considerará que eso sea malo. Puede que algún adulto mueva la cabeza como diciendo --este niño, con las cosas que sale..., pero nada más. Seguro que los demás niños, esos que tienen amigos de verdad, se reirán, pero eso ¿a quien le importa?. Allá ellos con sus jerarquías, con sus apodos y sus bromas pesadas. Además ellos no saben que un amigo imaginario es mejor, nunca abandona, siempre está cuando se le necesita, a cualquier hora del día o de la noche, mejor aun, está siempre cuando más se le necesita. Nunca traiciona, se le puede contar hasta el secreto más íntimo y de seguro jamás lo contará a nadie.
Sí, el amigo imaginario, el mejor amigo, lástima que cuando la niñez se acaba seamos nosotros mismos los que le decimos adiós y lo abandonamos. Mala manera de abandonar a un amigo fiel, así, sin más justificación que el haber dejado de ser niño, como si eso fuera malo o vergonzoso.
¿Por qué me han venido estos pensamientos?, porque ahora, adulto como soy, siento la gran necesidad de tener de nuevo a mi lado a mi amigo imaginario, necesito a alguien que me acompañe, alguien a quien contarle mis angustias sin que me diga que son tonterías, alguien con quien compartir mis pensamientos secretos sin que se escandalice o los divulgue, alguien a quien contarle mis miedos.
¿Porque soy adulto no tengo necesidades?, necesito que me consuelen cuando me caigo, en las caídas de niño se suele perder un trozo de piel, los adultos perdemos pedazos del alma. Tengo sueños, me gustaría compartirlos sin que me digan que son una locura, ¿porque ya no soy niño no tengo derecho a soñar?. Cometo errores, y cada uno de ellos tengo que pagarlo caro, necesito que me digan que me equivoqué pero sin humillarme. Necesito alguien que no me deje solo, necesito alguien que me deje llorar...
Comentarios
Puedes venir conmigo, yo te dejo llorar:rolleyes::)
Un saludo afectuoso.
Saludos.