A Claudia Fernández
“Ojalá –una vez me susurraste–,
para que escribas siempre, nunca mueras.”
Tus voces, hechas gráciles riveras,
forjaron en mi pecho lindo engaste
y tejieron de afecto tal embaste
que ahora, si pequeñas, bien sinceras,
las mías fluyen próvidas y enteras
al calor de esa luz que prodigaste:
“Ojalá –te interpelan de esta forma–
no de lo necesario más vivamos;
lo justo y obligado a declararte
que nuestra única y secreta norma
es de la gratitud los muchos ramos
entre besos y lágrimas votarte.”
Comentarios
Te quedó precioso;):p
Cuando te leo siento que en el mundo hay muchas hojas desperdiciadas, porque no tienen tu poesía en ellas...
En fin, gracias!!!! (valió la pena poner el nombre
Pd. y gracias por hacerlo soneto... me encantan los sonetos, gracias por tomarlo en consideración
Mañana publico otro dirigido nuevamente a ti, y un beso.