Camino al paraíso
al umbral del deseo,
desorbitados ojos
curvan sus pupilas
habitando nidos
y enmudeciendo latidos.
Otean,
acechando la geografía desde la sombra
en lujuria de etéreo roce,
acicalándose.
Siguiendo la frenética danza
de las manos,
acariciando tus largas piernas
en roce imparable de muslo y cadera
llevándolas por los pechos
madurando en la flor
de los pezones en celo.
Moldeando el cuerpo
para ungirlo de caricias
y preámbulo al delirio,
derramas vino
derritiendo la nieve
en tu vientre coronado de cerezas,
como invitándome a beber en el cáliz de la muerte
el rubí que surge incandescente
sumergido en la incoherencia.
Escudriñando en esta noche sin frío
a tus pies descalzos
sobre las sábanas,
inmerso en el ritmo de tu danza
y al infranqueable vaho del aliento
escarchado en el vidrio.
Comentarios
Muy erótico y escabrosamente sensual;):p:)( yo también estoy isnpirada):rolleyes::)
Me ha gustado mucho.
Saludos.