pues bueno, siendo nuevo, comento este post...
No me gusta Brown, porque fuera de lo comercial o si se hacen peliculas o no... me parece una literatura facilista, carente de datos historicos (cosa minima que se espera al querer tratar de temas historicos)... desde el punto de vista teorico, no me consideraria como un lector modelo de sus obras, y dejenme decirles, que la presunta hermeneutica utilizada por el protagonista de la novela, carece de validez academica... que ni si quiera un alumno de hermenutica I se atreveria a cometer. Basta con mencionar aquella supuesta busqueda para poder decifrar supuestos codigos, que cualquier lector los hubiese resuelto en 5 minutos.
Una novela poco verocimil a nivel diegetico.
Anegeles y demonios me parecio mas interesante, mucho mas interesante que el codigo... sin embargo, un claro contraste de su afamada novela, seria otra, publicada mucho antes, de Javier Sierra... con muchos datos mas historicos, y a la vez, con un analisis hermeneutico mucho mas exaustivo, y una historia mas atrapante y mejor escrita.
Saludos
Me los he leído todos (a excepción dle último en que dije que ese hombre ya no me tomaba más el pelo) y he llegado a la siguiente conclusión:
- Todos sus libros tienen el mismo argumento y los mismos personajes.
Siempre hay el prota (o la prota) bueno, inteligente y atrevido acompañado de un miembro del sexo opuesto cuyos conocimientos ayudan al prota en las situaciones más complejas...y también está el malo...que si os fijáis siempre es la misma persona (no digo más para no hacer espoilers a quien aún tiene algun libro suyo por leer).
Es parecido a una película 'hollywoodiense'. Algo así como '2012', con todas sus lucecitas y efectos especiales. Con esos efectos logra tapar las carencias que tiene. Aún así, yo amito que sus novelas prácticamente se leen solas. No presentan dificultad.
Con una prosa fácil, entendible y bien llevada, te sumerge en sus historias como nadie. fabuloso!!!
s2
Puede ser, desde el punto de vista tuyo. Pero carece de la genialidad que no solo abarque el tema sino la frase con m{as peso específico que el simple: " prosa fácil, y fabuloso", para mi es muy limitado y echa a perder un tema que pudiera haber dicho de mejor forma.
De todos modos saludos.
La pretensión de algunas personas de exigir una mayor profundidad a los escritores me parece un sinsentido. Si alguien requiere del gran estilo, que busque a los autores que brindan lo que busca.
Sin perjuicio de esto, el análisis de un libro a partir del estilo será siempre un análisis superficial. No pretendo establecer una jerarquía de libros, pero si la hubiese debiera establecerse en base a las ideas de fondo presentadas. Aún así, jamás debiera perderse de vista que son ideas ajenas y que, lo ideal, es establecer las propias. En este orden de ideas, a los libros lo más que se les puede pedir, es que entretengan.
No me gusta nada, comencé a leer El Código Da Vinci y a la 4 página lo dejé, se me hizo poco atractivo la verdad. Sí me leí del estilo El Péndulo de Foucault y me parece bastante más bueno.
Los libros sobre conspiraciones siempre atraen porque nos gusta desconfiar del poder, algo normal, pero no significa que todos sean buenos. A eso añade que su información no es tan buena, engañar a los lectores me parece feo
Guste más o menos, mi modesta opinión es que no es tan fácil hilvanar novelas como las que monta y menos aún que lo llamen a uno para hacer de ella un guión cinematográfico. Yo leí el Código Da Vinci como una novela de suspense y me entretuvo sin mayor pretensión. Sobre Da Vinci y el estudio de su cenacolo mucho más interesante me parece por ejemplo" La cena secreta" de Javier Sierra. De todas formas al utilizar el género novelesco poco o nada podrá engañar a nadie, pues ya se sabe que este genero da licencia para inventar de principio a fin lo que se desee.
Y quien tuviera su imaginación:):p:D asi me caiga todo el foro encima, porque a más de uno le parece lo peor del mundo, pero igual, no creo que sean muchos los que puedan darsen este lujo, :)
Y quien tuviera su imaginación:):p:D asi me caiga todo el foro encima, porque a más de uno le parece lo peor del mundo, pero igual, no creo que sean muchos los que puedan darsen este lujo, :)
Es que es muy fácil juzgar con el libro delante o una vez leído, pero como ejercicio solo hay que ponerse delante de un folio en blanco... a ver entonces qué sucede...
Les cuento mi experiencia. ¿El Código da Vinci? Yo lo leí en dos noches. Y sí, me entretuvo. A mí no me pareció tan malo. Creo que con este autor hay mucho resquemor. No sé. Me da esa impresión. Quizás sea por los machacantes que se mete a sus bolsillos. ¿Envidia? Puede ser. Quizás me equivoque.
Cuando tomo un libro, busco divertirme o solazarme en su prosa (si es narrativa); si se dan las dos cosas: a buena hora. No soy masoquista. Huyo de la literatura que hurga en mis sesos y destroza mi mollera. Nunca busco un mensaje. Sí lo encuentro a buena hora, pero esa no es mi intención primigenia.
En cuanto a los temas que husmea. Creo que el escribidor como el lector, deberían de estar deslastrados de toda clase de prejuicios. Tengo una anécdota al respecto:
Un domingo, de un año que no recuerdo, viajaba de la ciudad de Maracay a Caracas (en el centro de Venezuela). Iba acompañado de una amiga reciente. El reproductor se tiró dos pedos (como diría un buen venezolano) y dejó de funcionar. Mi amiga, que iba de copiloto (yo manejaba), volvió la cara y observó el asiento trasero del auto. Intuí que lo que veía era un ejemplar del susodicho código, que desata tantas pasiones y que yo había dejado olvidado en dicho lugar. Le hice una seña animándola a que lo tomara. Ella ávida lo hizo. ¡Más vale que no! Apenas se percató de lo que era, lo soltó arrojándolo en mis narices, como si se hubiera quemado con el tridente del mismo satanás. Me quedé anonadado. Ella apenada balbuceó la siguiente explicación: “yo no leo basura que hable mal de diosito y de mi virgencita María”. Traté de esbozarle una explicación. Pero, ¡qué va! Más fácil hubiera sido que se metiera a curita, un talibán, que ella, entender mis razones. Pues sí señores, hay libros muy virtuosos que ensalzan a la fe llevándolos a extremos paroxísticos, pero más malos que el maní crudo; otros subversivos y blasfemos pero que se dejan leer. No hay que confundir: un negro de gran envergadura, con otro que tenga una gran verga dura. Así son las cosas mis pares. Es solo una opinión, tan solo una opinión.
Bien tigre, no hay que confundir una pelota negra,con una negra en pelota:):):p:p:D:D:D;)
Pues te aseguro Amparito, que un negro de gran envergadura, quizás patee a la pelota negra. Cosa que dudo que haga un negro que tenga la verga dura, si se topa con una negrita en pelotas. Bueno chau bambina. Por hoy ya estuvo bueno. Que sueñes con el santo Cachón.
Pues te aseguro Amparito, que un negro de gran envergadura, quizás patee a la pelota negra. Cosa que dudo que haga un negro que tenga la verga dura, si se topa con una negrita en pelotas. Bueno chau bambina. Por hoy ya estuvo bueno. Que sueñes con el santo Cachón.
Les cuento mi experiencia. ¿El Código da Vinci? Yo lo leí en dos noches. Y sí, me entretuvo. A mí no me pareció tan malo. Creo que con este autor hay mucho resquemor. No sé. Me da esa impresión. Quizás sea por los machacantes que se mete a sus bolsillos. ¿Envidia? Puede ser. Quizás me equivoque.
Cuando tomo un libro, busco divertirme o solazarme en su prosa (si es narrativa); si se dan las dos cosas: a buena hora. No soy masoquista. Huyo de la literatura que hurga en mis sesos y destroza mi mollera. Nunca busco un mensaje. Sí lo encuentro a buena hora, pero esa no es mi intención primigenia.
En cuanto a los temas que husmea. Creo que el escribidor como el lector, deberían de estar deslastrados de toda clase de prejuicios. Tengo una anécdota al respecto:
Un domingo, de un año que no recuerdo, viajaba de la ciudad de Maracay a Caracas (en el centro de Venezuela). Iba acompañado de una amiga reciente. El reproductor se tiró dos pedos (como diría un buen venezolano) y dejó de funcionar. Mi amiga, que iba de copiloto (yo manejaba), volvió la cara y observó el asiento trasero del auto. Intuí que lo que veía era un ejemplar del susodicho código, que desata tantas pasiones y que yo había dejado olvidado en dicho lugar. Le hice una seña animándola a que lo tomara. Ella ávida lo hizo. ¡Más vale que no! Apenas se percató de lo que era, lo soltó arrojándolo en mis narices, como si se hubiera quemado con el tridente del mismo satanás. Me quedé anonadado. Ella apenada balbuceó la siguiente explicación: “yo no leo basura que hable mal de diosito y de mi virgencita María”. Traté de esbozarle una explicación. Pero, ¡qué va! Más fácil hubiera sido que se metiera a curita, un talibán, que ella, entender mis razones. Pues sí señores, hay libros muy virtuosos que ensalzan a la fe llevándolos a extremos paroxísticos, pero más malos que el maní crudo; otros subversivos y blasfemos pero que se dejan leer. No hay que confundir: un negro de gran envergadura, con otro que tenga una gran verga dura. Así son las cosas mis pares. Es solo una opinión, tan solo una opinión.
Ja, ja,ja... ¡Hasta tus comentarios disfruto leyendo! Saludos cordiales.
Comentarios
No me gusta Brown, porque fuera de lo comercial o si se hacen peliculas o no... me parece una literatura facilista, carente de datos historicos (cosa minima que se espera al querer tratar de temas historicos)... desde el punto de vista teorico, no me consideraria como un lector modelo de sus obras, y dejenme decirles, que la presunta hermeneutica utilizada por el protagonista de la novela, carece de validez academica... que ni si quiera un alumno de hermenutica I se atreveria a cometer. Basta con mencionar aquella supuesta busqueda para poder decifrar supuestos codigos, que cualquier lector los hubiese resuelto en 5 minutos.
Una novela poco verocimil a nivel diegetico.
Anegeles y demonios me parecio mas interesante, mucho mas interesante que el codigo... sin embargo, un claro contraste de su afamada novela, seria otra, publicada mucho antes, de Javier Sierra... con muchos datos mas historicos, y a la vez, con un analisis hermeneutico mucho mas exaustivo, y una historia mas atrapante y mejor escrita.
Saludos
- Todos sus libros tienen el mismo argumento y los mismos personajes.
Siempre hay el prota (o la prota) bueno, inteligente y atrevido acompañado de un miembro del sexo opuesto cuyos conocimientos ayudan al prota en las situaciones más complejas...y también está el malo...que si os fijáis siempre es la misma persona (no digo más para no hacer espoilers a quien aún tiene algun libro suyo por leer).
Puede ser, desde el punto de vista tuyo. Pero carece de la genialidad que no solo abarque el tema sino la frase con m{as peso específico que el simple: " prosa fácil, y fabuloso", para mi es muy limitado y echa a perder un tema que pudiera haber dicho de mejor forma.
De todos modos saludos.
Sin perjuicio de esto, el análisis de un libro a partir del estilo será siempre un análisis superficial. No pretendo establecer una jerarquía de libros, pero si la hubiese debiera establecerse en base a las ideas de fondo presentadas. Aún así, jamás debiera perderse de vista que son ideas ajenas y que, lo ideal, es establecer las propias. En este orden de ideas, a los libros lo más que se les puede pedir, es que entretengan.
.
Los libros sobre conspiraciones siempre atraen porque nos gusta desconfiar del poder, algo normal, pero no significa que todos sean buenos. A eso añade que su información no es tan buena, engañar a los lectores me parece feo
Es que es muy fácil juzgar con el libro delante o una vez leído, pero como ejercicio solo hay que ponerse delante de un folio en blanco... a ver entonces qué sucede...
Cuando tomo un libro, busco divertirme o solazarme en su prosa (si es narrativa); si se dan las dos cosas: a buena hora. No soy masoquista. Huyo de la literatura que hurga en mis sesos y destroza mi mollera. Nunca busco un mensaje. Sí lo encuentro a buena hora, pero esa no es mi intención primigenia.
En cuanto a los temas que husmea. Creo que el escribidor como el lector, deberían de estar deslastrados de toda clase de prejuicios. Tengo una anécdota al respecto:
Un domingo, de un año que no recuerdo, viajaba de la ciudad de Maracay a Caracas (en el centro de Venezuela). Iba acompañado de una amiga reciente. El reproductor se tiró dos pedos (como diría un buen venezolano) y dejó de funcionar. Mi amiga, que iba de copiloto (yo manejaba), volvió la cara y observó el asiento trasero del auto. Intuí que lo que veía era un ejemplar del susodicho código, que desata tantas pasiones y que yo había dejado olvidado en dicho lugar. Le hice una seña animándola a que lo tomara. Ella ávida lo hizo. ¡Más vale que no! Apenas se percató de lo que era, lo soltó arrojándolo en mis narices, como si se hubiera quemado con el tridente del mismo satanás. Me quedé anonadado. Ella apenada balbuceó la siguiente explicación: “yo no leo basura que hable mal de diosito y de mi virgencita María”. Traté de esbozarle una explicación. Pero, ¡qué va! Más fácil hubiera sido que se metiera a curita, un talibán, que ella, entender mis razones. Pues sí señores, hay libros muy virtuosos que ensalzan a la fe llevándolos a extremos paroxísticos, pero más malos que el maní crudo; otros subversivos y blasfemos pero que se dejan leer.
No hay que confundir: un negro de gran envergadura, con otro que tenga una gran verga dura.
Así son las cosas mis pares. Es solo una opinión, tan solo una opinión.
Pues te aseguro Amparito, que un negro de gran envergadura, quizás patee a la pelota negra. Cosa que dudo que haga un negro que tenga la verga dura, si se topa con una negrita en pelotas.
Bueno chau bambina. Por hoy ya estuvo bueno. Que sueñes con el santo Cachón.
Jajajaja,me muero,jajajajaja.:D:D
Ja, ja,ja... ¡Hasta tus comentarios disfruto leyendo!
Saludos cordiales.