Se apago la llama que mantenía mi vida en pie,
se fundieron tiempo y recuerdos en una espina,
en el último suspiro de un corazón acorralado,
ahora solo respiro el aire que escupe el cielo
y a tu aliento perverso ni lo huelo.
Dejo de conocerme cada día un poco más,
cada paso que das es un rebelión en mi,
cada centímetro que te alejas arde mi memoria,
eres corrosiva y aunque pretenda ser de acero,
me corroes, impura y oblidadiza y no respiro,
para no robarte, concentrado en caerme
justo cuando tú te levantes de esperarme,
y perderte de nuevo, convertirte en un error de lujo,
en un capricho fruto de ser esclavo de un alma suicida.
Sueño con que dejes de ser necesaria, a diario,
con puño por mano y sangre por palabra,
contra la pared para no dañar al mundo
y contra cristales para que me duela,
con su transparencia y su cara de felicidad,
me desean lo mejor clavados en mi piel.
Conducido por un destino implacable
ahora estoy más vacio que el cielo,
me levanto para no dormir, para no soñar,
pero desprecio tus brazos y los convierto en azar,
y duele regresar de nuevo al corazón de acero,
duele convertirlo en hielo y que no se derrita,
ni por tus huesos si quiera.
Me contagiaba de ilusión cada vez que respirabas,
cada vez que cabalgaban tus palabras por mi mente de cristal,
me arañabas y añoro sangrar, añoro el infierno,
añoro querer y no poder besarte.
Con el aire a cuestas y las voces mudas,
todo es más sencillo, pero el vacio no lo llenan,
son casi un sueño de rodillas,
una luz al final del camino.
Son la muerte tragándose al destino,
antes quizás de que llegue el viento,
y le cuente que ha sido, que esperaba,
donde estaba ese acero endiablado,
ese cristal manchado de un triste rojo,
la sangre de un sueño a muerto sin cumplirse,
el desprecio de la razón y el amor,
fundidos en un aplauso rojo,
como su sangre, como mi sangre,
con el querer y no poder besarte,
derretido ya, pero sin tocarse,
mientras no respiro, para no robarte.
El amor no se altera con sus cortas horas y semanas,
sino que todo lo soporta hasta el final de los tiempos.
Si estoy errado, y que eso se pruebe,
yo nunca he escrito, ni ningún hombre ha amado.
Shakespeare
Comentarios
mucho lo bonito y sentimental:):p:D
Ya he dicho que soy tu fan No. 1 y ya ni disimulo ja,ja,ja
Tambien muy bonita la frase de Shakespeare que usaste.