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Amores y prejuicios.

Cagado a PalosCagado a Palos Pedro Abad s.XII
editado febrero 2013 en Humorística
Hola :D. He decidido postear un pequeño relato que he escrito con la mejor intención xDDD. Espero que os guste.
PD: No soy un troll, no me baneeis por esto xDDD
Amores y prejuicios

El protagonista de esta historia se trata de un muchachito sumamente preocupado por su orientación sexual. Su pavor por ese tema es tan grande que llega hasta el extremo de odiar a cualquier persona que se siente atraída por alguien de su mismo sexo. El amor y los prejuicios lo hicieron perder la cordura.
Tenía veintidos años antes de eso y se dedicaba a escribir comics junto con un amigo suyo que resultó ser homosexual. Lo supo el día en que, estando los dos desnudos en el vestuario del gimnasio de la ciudad, su amigo le propuso hacerle una felación; él consintió al pensar que debía de ser una muy ocurrente broma, pero cuando su amigo le cogió el pene y se lo introdujo en la boca, su amistad terminó junto con la gracia del chiste.
Después de aquello, decidió buscarse a un nuevo dibujante para su comic; para evitar que se repitiera el incidente de antes, se aseguró de que fuera mujer. Y así fue como conoció a Ramona, la mujer que, con el paso del tiempo, se convertiría en la protagonista de sus sueños.
No era especialmente agraciada ni simpática, pero el protagonistas de esta historia tampoco lo era, motivo por el cual comenzó a sentirse interesado en ella. Al principio su relación fue de lo más formal, pero la creatividad que requería de ellos la elaboración del comic terminó por unirlos y convertirlos en buenos amigos. No faltaron los intentos por parte del protagonista de esta historia por sugerirle a ella, siempre de forma muy sutil, mantener relaciones sexuales. Sin embargo, la tal Ramona no parecía interesada en lo más mínimo.
Pasaron los meses y ya hacía mucho tiempo que el protagonista había desistido en su intento por seducir a su compañera de trabajo; ella, como respuesta a esto, comenzó a abrirse más a él y a realizarle confesiones personales. Fue así como el protagonista descubrió que ella había estado muy pocas veces con un hombre, y que en ninguna de ellas obtuvo placer. Su órgano sexual era completamente frígido al contacto con el de los hombres, y aquello llenó al protagonista de angustia, pues eso sugería que ella debía de ser homosexual. Sin embargo, un día en que le contó, de forma muy sutil, si sus temores eran ciertos, ella lo negó rotundamente.
-No, no creo. Me daría asco estar con una mujer, je, je, je.-dijo.
El tiempo siguió pasando y, tras mucho trabajo, consiguieron finalmente terminar juntos el comic. La noche en que al fin le dieron el último retoque se ilusionaron tanto con el resultado que fueron de fiesta y terminaron emborrachándose. El protagonista, astuto en lo relativo al sexo como solo un hombre excitado puede serlo, se las apañó para, al fin y con mucho deseo, llevarla a la cama para mantener relaciones sexuales.
-Dios… cuanto tiempo deseando esto.-le iba diciendo mientras la desvestía y le daba besos por todo el cuerpo.-Mmmm… siii, que gustito da. Dios, eres preciosa, oh si, mmm, si, como me gustas.
Entonces, mientras le pasaba la lengua por el ombligo sin prestar atención a su entrepierna, le agarró las bragas y tiró de ellas. Lo que allí quedó revelado era algo que el protagonista desearía no haber revelado nunca.
-Oh no, oh no, oh no. ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?-decía mientras gemía en el suelo y se tiraba de los pelos con mucha fuerza, y mientras procuraba apartar la vista lo máximo posible del enorme pene que había entre las piernas de su compañera de trabajo.-Esto es una mentira. ¡Una mentira! ¡Mentiraaa!

Pasaron cinco años desde que el protagonista fuera internado en un manicomio. Allí era feliz y vivía con sus muy heterosexuales compañeros, alejado de aquellos monstruos tanto psicológicos como físicos que acechaban en el exterior. A veces mantenía relaciones sexuales con una amiga suya que allí había y que decía odiar los clítoris.
-Ojala hubiera nacido con pene.-bromeó un día en que estaban liándose a escondidas.
-¡No!-fue la respuesta del protagonista.-¡No digas eso! ¡Eso es mentira! ¡Mentira! ¡Aaaaaah!

Comentarios

  • Que chistoso, al que no quiere una taza de caldo, le dan dos, es como para chiflar a cualquiera:eek::)
  • Sandra PantocratorSandra Pantocrator Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado febrero 2013
    LOL. Qué más da el órgano sexual si hay atracción y amor! Aunque al pobre muchacho dude que le apetezca probar de nuevo xD
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